El oficialismo se impuso en Tucumán

El gobernador José Alperovich dio una nueva alegría al kirchnerismo, al lograr la reelección con el 78 por ciento de los votos. El actual mandatario recibió felicitaciones por parte del Presidente, Néstor Kirchner, tras lo que fue una victoria muy amplia, segundo se ubicaba Ricardo Bussi con sólo el 5 por ciento de los votos.


Categórico triunfo de Alperovich en Tucumán
Daniel Gallo
La Nación
27 de Agosto 2007
Categórico, apabullante, el triunfo del gobernador José Alperovich, un hombre alineado con el presidente Néstor Kirchner, admite los mayores calificativos por los votos propios y por la diferencia con las otras 12 fórmulas que se ofrecían a los tucumanos para un mandato de cuatro años.
El Frente para la Victoria retuvo la gobernación con el 83,21 por ciento de los sufragios (escrutado el 18,44% de los votos), aunque se estimaba que la cifra final sería bastante menor.
Ricardo Bussi, de Fuerza Republicana, el partido que dominó aquí durante años, alcanzaba anoche sólo el 4,12% de los votos, mientras que en tercer lugar quedaba el ex fiscal Esteban Jerez, de la Concertación para la Resistencia, con el 2,78 por ciento.
Lo destacado de esta amplísima victoria es que en Tucumán los gobernadores siempre tuvieron oposiciones fuertes, capaces de la alternancia en el poder. En este caso, Alperovich consiguió un respaldo de una magnitud no vista en la provincia.
Con muy pocas mesas escrutadas, Alperovich agradeció la victoria a la población. “No esperaba esta intención de votos. Siento la obligación de no fallarle al pueblo”, afirmó en la Casa de Gobierno a las 22. En los días previos, el mandatario provincial había dicho que estaba frente a un plebiscito de su gestión. Los números lo apoyaron. Antes de conocerse los resultados, Alperovich recibió varias llamadas a su celular realizadas por el presidente Néstor Kirchner, a quien le comentó los resultados que conocía a través de las encuestas a boca de urna realizadas por el encuestador Hugo Haime. Esos datos marcaban el triunfo oficialista con el 78,9 por ciento de los votos y fueron el puntapié que dio paso a los festejos.
A las 19.45 el gobernador llegó a la Casa de Gobierno, donde se preparó el festejo. El salón blanco local fue colmado rápidamente por funcionarios y allegados al gobierno. En los pasillos se dispusieron mesas con copas y comida para amenizar la espera de las planillas oficiales, que tardaron bastante más en dar a conocer una tendencia de votos.
Pasadas las 21 no estaba cargada mesa electoral alguna en el centro de cómputos. Esa falta de guarismos seguros no frenó el inicio de la fiesta popular frente a la gobernación, donde unas cinco mil personas escucharon anoche a grupos de folklore, entre ellos Los Nocheros.
Reconocido por su respaldo al kirchnerismo desde el inicio de su gestión, en 2003, Alperovich hizo nuevamente público ayer su reconocimiento a la ayuda dada por el presidente Néstor Kirchner.
Apoyo nacional
“El Presidente y Cristina conocen muy bien lo que es Tucumán. Lo que hicimos fue con el apoyo del Presidente”, dijo el gobernador a la mañana, cuando concurrió a votar en una escuela de esta ciudad. Y agregó: “Tuvimos muy malos gobiernos durante los últimos 30 años. Tucumán era conocido en el país y el mundo por los chicos desnutridos. Trabajamos fuerte, pero falta. Veníamos tan mal que necesitamos que nos sigan apoyando por cuatro años más”, aseguró Alperovich.
La primera demostración práctica del apoyo de la Casa Rosada la dio la presencia del ministro de Salud, Ginés González García. “Lo peor del pasado, que para mí es Fuerza Republicana, quedó reducido a la mínima expresión, y eso es un avance importante”, dijo anoche el funcionario nacional.
Amigo personal de Alperovich, el ministro González García le dio un espaldarazo más al gobernador: “Tucumán tenía una imagen desesperante en salud pública, pero con medidas activas, coraje y decisión política se dio vuelta esa situación. Ahora los tucumanos salen al mundo a contar cómo puede bajarse la mortalidad infantil un cincuenta por ciento en cuatro años”.
Tres horas después del cierre del comicio la oposición no reconocía derrotas al no tener datos oficiales.
Fuerza Republicana, la UCR, la Coalición Cívica para la Resistencia y partidos de izquierda empezaron entonces a denunciar repartos de bolsones de comida durante todo el día.
El radical Mario Marigliano aseguró que “frente a las escuelas en el interior se repartieron vales para recibir bolsones después de votar; dieron triciclos, bicicletas, bolsas de cemento”.
El oficialismo negó esa práctica. Los opositores se mostraron conmocionados anoche por las cifras manejadas en las encuestas de boca de urna e insistían en esperar los cálculos oficiales. Aunque no lo reconociesen inmediatamente en público, en los búnkeres de campañas se aceptaba pasadas las 22 la victoria de Alperovich, pero había quejas por las demoras en el escrutinio.
“El sistema de acople no funciona, no es transparente, es una ley de lemas camuflada”, dijo Bussi.
Más allá de la tardanza en difundirse las cifras reales, en Tucumán ya se sabe que Alperovich tendrá un nuevo mandato. Fue la primera vez que un gobernador tucumano pudo postularse para una reelección. Y, al parecer, la aprovechó.
Otra reelección muy holgada
Eduardo Tagliaferro
Página 12
27 de Agosto 2007
No se podrá decir que en Tucumán los encuestadores hayan acertado. Curados en salud, ninguno de ellos, ni tampoco los políticos que suelen contratarlos, se animaron a difundir resultados previos. En la previa y en voz baja, todos los tucumanos repetían que José Alperovich obtendría más del 65 por ciento de los votos. Al cierre de esta edición, el oficialismo proyectaba un triunfo con cerca del 80 por ciento de los votos. Un respaldo contundente que garantizaba la reelección del actual gobernador y que éste se encargó de ligar a la suerte nacional del kirchnerismo. La ley de acople, un mecanismo que vino a suplantar a los sublemas, consolidó el triunfo de Alperovich pero fragmentó el voto en las restantes categorías. Una balacera con dos punteros del oficialismo heridos, varias denuncias de clientelismo y una fiscal del bussismo sorprendida mientras escondía entre sus ropas sobres con la firma de las autoridades de mesa, fueron los únicos incidentes significativos de una jornada que tenía un final anunciado. El ministro de Salud, Ginés González García, fue la cara visible del kirchnerismo en Tucumán. Como al pasar, García adelantó que no formará parte del futuro gabinete de la senadora Cristina Fernández de Kirchner, si es que ésta se impone en las elecciones presidenciales.
Lejos de la euforia, con una alegría bastante contenida, Alperovich ligó su triunfo a la suerte de CFK en los comicios nacionales. “Estos resultados le garantizan a Cristina ganar en octubre”, dijo. En su primer contacto con los medios, había destacado que habló telefónicamente con el presidente Néstor Kirchner y con la candidata del Frente para la Victoria en varias ocasiones.
El llamado inicial se realizó a las 17, cuando Alperovich tomaba mate con su familia. En ese momento, Kirchner se interesó por saber cómo marchaba la elección. Dos horas más tarde, el patagónico le transmitió algunos sondeos que arrojaban las encuestas de boca de urna. Kirchner le comentaba que los muestreos que le acercaba Hugo Haime le daban el triunfo por un porcentaje cercano al 78 por ciento de los votos. La cifra era aplastante pero no sorpresiva. Los datos previos vaticinaban una diferencia aplastante. El escenario inicial también auguraba que la segunda fuerza no llegaría al 10 por ciento de los votos. Pronóstico que al cierre de esta edición se cumplía con precisión.
Fuerza Republicana, el partido fundado por el represor Domingo Bussi, era la segunda fuerza. A última hora de ayer rondaba el 9,4 por ciento de los votos emitidos. Bastante lejos del 19 por ciento que había conseguido en la elección del 2003. En la ciudad capital, uno de sus bastiones históricos, el bussismo arañaba un 15 por ciento de los votos. Cifra que incluso amenazaba con disminuir. En este caso el descenso es más que significativo. En el 2003, Domingo Bussi se impuso y fue electo intendente de San Miguel del Tucumán. Cargo que no pudo asumir porque fue detenido por su procesamiento en violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar. No es la primera vez que el partido de Bussi sale tercero. Pero en esta ocasión –la fuga de dirigentes, sumado a las internas partidarias– el resultado puede marcar su eclipse del escenario tucumano. Analistas consultados por este diario no se animaban a asegurar que se trata de algo definitivo, ya que la dictadura y sus referentes han logrado tener cierta base entre los tucumanos. En lenguaje de un interlocutor de Página/12, “siempre habrá fachos en Tucumán”.
“Hablar poco, trabajar mucho y no robar, es lo que quiere Tucumán”, dijo Alperovich para explicar las claves de su triunfo. Haime, consultor del gobernador tucumano, había adelantado que el triunfo de Alperovich se basaba en “su capacidad de gestión”. La disminuida oposición explica el triunfo aplastante del oficialismo en un fuerte clientelismo político. El abogado Rodolfo Burgos, patrocinante del candidato a legislador Alejandro Sangenis, comentó a este diario que prepara una denuncia ante la Junta Electoral por una serie de episodios en los que se registró el reparto de bolsones de alimentos en locales del Frente para la Victoria. “En la calle Mitre al 771, sede del FPV, se vio durante toda la jornada electoral que se bajaban bolsones para repartir entre los votantes”, dijo Burgos a este diario. La Junta Electoral tiene tres miembros: el vicegobernador, Fernando Juri, el fiscal de Estado Antonio Estofan y el titular de la Corte Suprema, Alfredo Dato. El órgano fue el centro de las críticas de la oposición. “El martes, el gobernador anunciará que Dato será el candidato del Frente para la Victoria a diputado nacional y que el fiscal Estofan integrará la Corte Suprema. Queda claro que cuatro años de impunidad quedan bien pagados: están mano a mano”, comentó Sangenis a este diario.
El mecanismo del acople no facilitó el conteó de los votos. Frente a las mesas se amontonaban hasta 15 fiscales. El ex bussista y candidato a legislador por la alianza Recrear-PRO, Pablo Walter, sostuvo que en los últimos 60 días se inscribieron cien partidos nuevos. “La mayoría son creaciones del oficialismo para acoplarla a su candidato”, afirmó Walter.
El gobernador desestimó las críticas a la reforma constitucional y al clientelismo. “¿Usted cree que con el 80 por ciento de los votos, el electorado es rehén del clientelismo?”, respondió Alperovich a la prensa cuando lo consultaron por los dichos de la oposición. Antes de embestir contra los partidos opositores había deslizado que aunque en el 2011 puede apelar a una nueva reelección, éste será su último mandato.
Tucumán dio al kirchnerismo un contundente triunfo
Infobae
27 de Agosto 2007
El gobernador de Tucumán, José Alperovich, postulante por el Frente para la Victoria, resultó reelecto con el 78,08 por ciento de los votos, frente al candidato de Fuerza Republicana, Ricardo Bussi, quien obtuvo el 5,25 por
ciento, informó oficialmente la Junta electoral.
Con 2.304 mesas escrutadas (98,63%) sobre un total de 2.336 en toda la provincia, el kirchnerista Alperovich cosechó 520.547 votos (78,08%) sobre un total de 666.662 votos positivos.
Más atrás quedaron el postulante de Fuerza Republicana, Ricardo Bussi, con 34.974 votos (5,25%) y el de la Coalición Cívica por la Resistencia, Esteban Jerez, con 24.775 sufragios (3,72%), mientras que el restante 12,95% se repartió entre otros 8 candidatos.
La afluencia de votantes en las elecciones celebradas ayer fue del 72,87% del total habilitado para sufragar, 946.086 personas, y donde sólo se registró un 1,75% de votos en blanco entre los sufragios emitidos.
El gobernador aseguró que antes de que asumiera el cargo la provincia era conocida por la desnutrición que había y, según el funcionario, luego de su gestión, los pobres son los que más han mejorado. “Hoy la gente humilde se va a hacer escuchar en las urnas”, anticipó.
Alperovich también se refirió al presidente Kirchner y su esposa Cristina. “Ellos nos ayudaron porque conocen bien a la provincia. Todo lo que hemos hecho se lo debemos en parte al presidente. Sin embargo, le tengo que decir que seguimos tan mal, que vamos a necesitar cuatro años más de ayuda”.
Alperovich enfrentó en estos comicios al senador Ricardo Bussi, por Fuerza Republicana, al diputado nacional Esteban Jerez, por la Coalición Cívica por la Resistencia, y al ex rector de la Universidad Nacional de Tucumán Mario Marigliano por el radicalismo, entre los principales aspirantes.