El juicio a Carrió

El jucio oral a la candidata del ARI, Elisa Carrió, comienza hoy y las repercusiones se sienten en todos los medios. Asimismo, otros referentes políticos han expresado sorpresa ante esta acusación de Hector Antonio contra Carrió. El delito por el que se imputa a Carrió tiene una pena máxima de tres años y una multa.



Carrió dice que es inocente y que no teme ir a la cárcel.
Infobae
17 de agosto 2007

Carrió ratificó que es “inocente” ante el juez correccional Luis Schelgel en el juicio oral y público que se desarrolla en los tribunales de Avenida de los Inmigrantes 1950.
Después de escuchar el descargo de la acusada, el magistrado dispuso un cuarto intermedio en la audiencia, que se reanudará con las respuestas de la dirigente de la Coalición Cívica a las preguntas de la querella, representada por el abogado Jorge Sandro.
Héctor Antonio, hijo de Jorge Antonio, acusó a Carrió por entender que ella lo difamó en tres oportunidades: cuando le adjudicó la instigación del crimen de un empresario pesquero; cuando lo implicó en la denominada “operación langostino” (contrabando de cocaína); y cuando lo acusó de lavado de dinero.
Carrió asiste al juicio acompañada por su defensora, Mariana Ilman, y por las dirigentes Patricia Bullrich y María América González, y por la diputada nacional del ARI, Marcela Rodríguez.
Esta mañana, la gobernadora electa por Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, explicitó su “apoyo irrestricto” hacia la candidata presidencial y agregó que “teme que en la Argentina sea más grave decir la verdad que hacer negocios espurios”.
Luis Schelgel, juez del fuero en lo Correccional porteño, podría establecer si las calumnias e injurias que le imputa Héctor Antonio, dueño de Pescafina e hijo del dirigente peronista Jorge Antonio, a Carrió son reales. Los delitos, si bien tienen penas leves, contemplan un máximo de tres años de prisión.
Entre las pruebas en su contra figuran la declaración testimonial de dos periodistas, que reprodujeron los dichos de Carrió, y la causa sobre el crimen impune de Raúl Espinosa, titular de Pesquera San Isidro.
Espinosa, antes de ser asesinado, se reunió con Carrió y le habría revelado detalles de “la mafia pesquera”. Carrió afirmó que la compañía española Conarpesa tenía relación con el crimen. A su vez, agregó que la empresa de Antonio sería una controlada de Conarpesa y que podría haber incitado el crimen del titular de Pesquera San Isidro.
En 2004, Carrió afirmó: “Me acusaron de mentirosa cuando denuncié el lavado de dinero y las cuentas de (Carlos) Menem en Suiza. No tengo miedo: también en este caso llegará toda la verdad”. Sin embargo, ayer prefirió no hacer comentarios.
Para que la condenen, tendrá que probarse que las declaraciones de Carrió desacreditaron a Antonio y que significaron la imputación falsa de un delito de acción pública.
Sin embargo, esta no es la única causa que enfrenta la fundadora del ARI por calumnias. El español Fernando Álvarez Castellano, dueño de Conarpesa, también le inició juicio. Las dos últimas causas están en el juzgado de Claudio Bonadío.
La defensa de la candidata de la Coalición Cívica estará a cargo de Mariana Stilman, colaboradora del diputado Adrián Pérez. Mientras que la parte acusadora estará representada por Jorge Sandro.
Arranca el juicio oral contra Carrió, que volverá a acusar al kirchnerismo
Pablo Abiad
Clarín
17 de agosto 2007

La candidata presidencial por la Coalición Cívica, Elisa Carrió, buscará hoy convertir el primer juicio oral en su contra en una oportunidad para denunciar a funcionarios y empresarios afines al kirchnerismo, de los que se considera víctima.
A las 9.30, el juez Luis Schelgel -titular del juzgado 11 del fuero Correccional porteño- le otorgará la palabra para dar por comenzada la audiencia. Luego será el turno del empresario pesquero Héctor Antonio, que la tiene querellada por calumnias e injurias desde que la ex diputada lo vinculó con un crimen ocurrido en Chubut en el verano de 2003. El veredicto se conocerá la semana que viene, como adelantó Clarín la semana pasada.
Dirigentes de la oposición ya expresaron su respaldo a Carrió. Los testigos citados para hoy son cinco: tres periodistas, que reprodujeron las expresiones que motivan este proceso, y dos conocidos de Antonio que hablaran de cómo esos dichos repercutieron en él. La calumnia se castiga con multa y hasta 3 años de prisión.
Hijo de un histórico dirigente peronista, Antonio es el representante en el país de la española Pescafina. Carrió lo acusó de haber tenido alguna relación con la muerte de otro empresario del sector, Raúl Espinosa, que días antes de morir le había prometido información sobre una presunta “mafia pesquera”. Espinosa era dueño de una firma que competía con la chubutense Conarpesa, a la que el ARI siempre vinculó con Néstor Kirchner.
Antonio aseguró ayer que piensa llevar este proceso “hasta sus últimas consecuencias”. Dijo: “Soy un ciudadano argentino que tiene derechos”. Agregó que siente “odio” por la política y que trató con el Presidente y con el ministro Julio De Vido sólo por cuestiones formales, en los tiempos de Santa Cruz.
Entre los dirigentes que respaldaron a Carrió en las últimas horas están -entre otros- Ricardo López Murphy, los aristas Eduardo Macaluse y María Eugenia Estenssoro; los candidatos a gobernador Margarita Stolbizer, de la UCR, y Francisco de Narváez, del PJ, y los socialistas Rubén Giustiniani y Roy Cortina. Hoy firman una solicitada en varios diarios.
Carrió tiene, además de este, otros dos juicios por calumnias. Uno se lo inició el español Fernando Alvarez Castellano, dueño de Conarpesa, por las mismas frases; otro se lo planteó el ministro De Vido, a quien ella señala como “el cajero” de Kirchner. De Vido pidió que si la encontraban culpable la condenaran a 3 años de cárcel. El escándalo llegó a tal punto que Kirchner le pidió a su ministro que desistiera de la demanda penal. Igual, la causa civil sigue en trámite. Estas causas están en el juzgado federal de Claudio Bonadio.
Schelgel, encargado de juzgarla, trabaja en Tribunales desde los 18 años y es juez desde 1993. Uno de los casos más resonantes que tuvo hasta ahora fue el del joven Sebastián Cabello, condenado por matar a dos personas con su auto, en una picada. Schelgel ordenó liberarlo, a pesar de las críticas que recibió entonces.
Carrió no estará sola
Página 12
17 de agosto 2007

Elisa Carrió comparecerá como imputada en el juicio oral que por calumnias le inició el empresario pesquero Héctor Antonio, hijo del histórico financista del peronismo Jorge Antonio. Aunque frente al juez Luis Schelgel estará sola en su silla, en la sala de audiencias y frente a las puertas de los tribunales estará acompañada por un amplio abanico de dirigentes políticos. Carrió unió ayer a casi toda la oposición. Mauricio Macri, Ricardo López Murphy, Gerardo Morales, Francisco De Narváez, Margarita Stolbizer, Rubén Giustiniani y todo el bloque nacional de diputados del ARI se solidarizó con ella. “En un país en el que frente a los hechos de corrupción la regla es la impunidad, que la persona que más se atrevió a denunciarlos sea la única que es llevada a juicio es una muestra más de la falta de calidad institucional del sistema”, puntualizó a este diario la diputada del ARI Marcela Rodríguez. Desde La Rioja, donde participaba del cierre de campaña del candidato radical, el jujeño Gerardo Morales, candidato a vicepresidente de Roberto Lavagna, dijo a Página/12 que “las diecisiete denuncias contra el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, merecerían la misma celeridad que llamativamente tuvo el juicio que enfrentará Carrió”. La Coalición Cívica prepara una solicitada de apoyo a la ex diputada. La legisladora porteña María Eugenia Estenssoro informó que el título del texto será: “Carrió cumplió una vez más con su deber cívico. Ahora, todos debemos cumplir con el nuestro”.
Carrió sentada en el banquillo
Werner Pertot
Página 12
17 de agosto 2007

Ponerle “LaKarrió” a una de sus yeguas fue sólo una de las represalias que eligió el empresario pesquero Héctor Antonio cuando la candidata a presidenta de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, lo vinculó al asesinato de otro ejecutivo del sector, Raúl “Cacho” Espinosa. La otra fue iniciarle una querella por calumnias e injurias. La ex diputada deberá comparecer este viernes ante el juez en lo correccional Luis Alberto Schelgel en el primer juicio oral y público que enfrenta por sus dichos (tiene otras dos causas abiertas). El miércoles de la semana que viene, en tanto, presentará un alegato que promete dejar caer denuncias como si fueran Napalm sobre el presidente Néstor Kirchner, al que –según insiste la candidata– financiaron generosamente esas pesqueras en la campaña de 2003.
Espinosa fue baleado el 30 de enero de 2003, cuando llegaba a su casa en Puerto Madryn. La investigación pasó por 14 jueces y los tres imputados –uno de ellos custodio de la compañía española Conarpesa– terminaron sobreseídos. Carrió señaló que Espinosa se había acercado a ella antes de que lo mataran con pruebas que comprometían a Conarpesa. Cuando le preguntaron a Carrió quién había instigado ese crimen, sugirió que se pusiese la lupa sobre los que querían la pesquera de Espinosa, San Isidro, que fue vendida por la viuda a Conarpesa.
En marzo de 2004, Carrió presentó un informe en el que sostuvo que Pescafina, la empresa que dirige Antonio, tenía una “estrecha vinculación” con Conarpesa. Asoció a ambas compañías al financiamiento de la campaña de Kirchner –su informe habla de “sospechas no comprobadas” de un aporte por 5 millones de pesos–, a “quiebras fraudulentas” y además las vinculó con el narcotráfico: aseguró que en la causa en la que se investigaba la “Operación Langostino”, como se llamó al envío de cocaína a través de la exportación de mariscos, estaba involucrada la empresa Estrella de Mar, atribuida a Antonio. El lo negó públicamente.
Carrió se ganó dos querellas: una iniciada por el titular de Conarpesa, el español Fernando Alvarez Castellano, y otra de Héctor Antonio, que es hijo del histórico financista del peronismo, Jorge Antonio, fallecido en febrero pasado. La inició su abogado Jorge Sandro, quien se hizo conocido por defender al cura Julio César Grassi y Gregorio Ríos, el custodio de Alfredo Yabrán, en el caso Cabezas. El delito por el que la imputa tiene una pena máxima de tres años y una multa. Además, Antonio le inició una demanda civil por 300 mil pesos.
“Pagaré con la cárcel, pero no con el silencio de una conciencia comprada”, había dicho Carrió cuando le iniciaron la querella. “Lilita quiere presentarse al juicio. Renunció a su banca para ir sin fueros. Ella estaba esperando este momento. Va a ir a decir todo lo que tenga que decir. Está muy tranquila”, aseguraron a Página/12 en su entorno.
La dirigente debe enfrentar una tercera causa, que le inició el ministro de Planificación, Julio De Vido, al que Carrió señaló como “el cajero de Kirchner”. Lo hizo al difundir un informe del ARI sobre las finanzas de la campaña presidencial en 2003. “Uno de los recaudadores era Claudio Uberti, que tres años después estaba recaudando en Venezuela”, recordaron cerca de la líder de la Coalición Cívica. Tanto la causa iniciada por De Vido como la de Alvarez Castellano están en el juzgado de Claudio Bonadío.
Este viernes, Carrió será indagada por el juez Schelgel. En esa oportunidad, Antonio podrá presentar pruebas, que podrían incluir los testimonios de los periodistas Mariano Grondona, Luis Majul y Andrés Klipphan, entre otros. Luego habrá un cuarto intermedio hasta el miércoles 22 de agosto, cuando se expondrán los alegatos y Carrió hará uso de la palabra, antes de la sentencia.
Para Michetti “es llamativo” el juicio contra Carrió
Infobae
17 de agosto 2007

“El tema Carrió es preocupante y llamativo, más que nada por ser una persona política y siendo un emblema de la lucha contra la corrupción”, comentó Michetti durante una conferencia de prensa donde Mauricio Macri brindó su “apoyo personal” a la candidatura presidencial de Ricardo López Murphy.
Michetti, que inició su actividad política junto a Carrió, dijo que la ex diputada nacional “ha dedicado siempre su trabajo en la política a esclarecer casos de corrupción y llama la atención que se hable de un procesamiento”.
Al ser consultada en C5N, sobre un posible procesamiento de la dirigente, lo que provocaría un impedimento para las aspiraciones presidenciales de “Lilita”, la legisladora porteña dijo: “Justamente, me parece que es algo muy raro”.
La titular de la Coalición Cívica está acusada de calumniar a un empresario pesquero. El proceso oral comenzará hoy y el código penal establece penas de hasta tres años si se comprueba el delito.
Aníbal Fernández querellará a la titular del ARI
Infobae
17 de agosto 2007

El ministro del Interior, Aníbal Fernández, presentará una querella contra Elisa Carrió por las declaraciones radiales en las que la candidata presidencial lo acusó de “presionar” a la viuda del empresario pesquero asesinado, Raúl Espinosa.
El titular de la cartera política dijo a Télam que “no estoy dispuesto a que esta mentirosa compulsiva intente manosear la tarea del Ministerio del Interior”.
“No sé quién es Espinosa, mucho menos quién es la mujer de Espinosa”, dijo el funcionario y adelantó además que “instruí a mi abogado para que el martes presente la querella ante el Tribunal que corresponda”.
En declaraciones radiales, Carrió había acusado Fernández de “presionar” a Lorena Garrabús, viuda del empresario pesquero asesinado, Raúl Espinosa.
Carrió enfrenta hoy un juicio por calumnias e injurias iniciado en su contra por el empresario Héctor Antonio, quien la acusó por entender que ella lo difamó en tres oportunidades: cuando le adjudicó la instigación del crimen del empresario pesquero; cuando lo implicó en la denominada “operación langostino” (contrabando de cocaína); y cuando lo acusó de lavado de dinero.