El Frente Grande, con Cristina

La asamblea nacional del Frente Grande -el partido que integró la Alianza junto con la UCR- oficializó ayer el respaldo a la candidatura presidencial de Cristina Fernández de Kirchner con vistas a octubre.


Clarín
12 de Agosto de 2007
Con la firma de casi 200 congresales procedentes de 17 provincias, el congreso aprobó un “pleno respaldo” a la fórmula Cristina Kirchner-Julio Cobos. “Estamos convencidos de que la candidatura de Cristina es una respuesta apta para la nueva etapa que se abre. Sabemos que va a significar fidelidad con el rumbo emprendido, así como voluntad de profundización, autocorrección y abordaje de los nuevos desafíos”, sostiene el documento acordado en el párrafo saliente.
En el acto de cierre realizado en el hotel Los Dos Chinos de la Capital Federal, estuvieron el ministro de Educación, Daniel Filmus; la ministra de Defensa, Nilda Garré; los legisladores nacionales Diana Conti, Miguel Bonasso, Francisco Gutiérrez y Carlos Moreno; el viceministro del Interior, Rafael Follonier; y la titular del INADI, María José Lubertino.
En el discurso final, el presidente del Frente Grande y funcionario de la Cancillería, Eduardo Sigal, alentó a que su fuerza juegue un “rol importante” en el reagrupamiento del centroizquierda “como un componente de la concertación plural” que impulsa Néstor Kirchner.
“Hay que aportar ideas, conocimientos y nuestros cuadros con carácter constructivo para la nueva etapa que, como dijo Cristina, será para continuar la transformación”, agregó Sigal.
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¿El regreso de Caputo?
Actualmente es secretario de Asuntos Políticos de la OEA. Su adhesión fue la más aplaudida en el acto de consagración de Cobos como compañero de fórmula de Cristina Fernández de Kirchner. Sus allegados aseguran que el respaldo que envió por carta no se relaciona con el interés por un cargo. Pero los radicales K lo imaginan como parte de un futuro gobierno.
Página 12
12 de Agosto de 2007
Por Santiago Rodríguez
Alguien le dijo alguna vez a Dante Caputo que “la política es un cuarto con una sola puerta” y esa afirmación bien cabe para su caso: al calor de la campaña electoral, reapareció en escena con un respaldo a Julio Cobos, el radical K que completa la fórmula de Cristina Fernández de Kirchner. “Quiero trasmitirle, más que un saludo y mis deseos de una gran gestión, mi esperanza”, le manifestó al gobernador mendocino desde Washington, donde se desempeña como secretario de Asuntos Políticos de la Organización de Estados Americanos (OEA). Quienes tienen contacto con Caputo comentan que habla de volver algún día al terreno político local, aunque aclaran que no tiene en sus planes un retorno inmediato y que el aval a Cobos no persigue ese propósito. Pero algunos radicales K ya lo imaginan en un futuro gobierno de Cristina Fernández.
Caputo coincidió con la primera dama en la Cámara de Diputados, donde ambos estuvieron al mismo tiempo en la Comisión de Relaciones Exteriores. Con Cobos, en cambio, no tuvo relación; sólo lo conoce por su gestión y sus declaraciones. Los mentores de su acercamiento con el gobernador de Mendoza ya preparan una reunión entre ambos para cuando regrese a la Argentina.
La adhesión de Caputo al radicalismo K llegó por carta y fue la más aplaudida en el acto de consagración de Cobos como candidato a la vicepresidencia, en el marco de la “concertación plural” articulada por Néstor Kirchner. “Gobernador, el espíritu radical viene de muchas desilusiones. Tiene usted una tarea inmensa junto a sus colaboradores. Es una labor práctica de construcción de poder democrático y de rescate de los valores radicales. Creo que los hombres y mujeres que usted ha convocado reúnen las condiciones para ese doble desafío: hacer real lo que se cree”, destacó el ex canciller en la nota, en cuyo remate escribió: “Si ustedes lo logran, nos acercaremos a un sueño, tantas veces frustrado: ser los constructores de la democracia de bienestar. No le deseo suerte, sino lucidez y audacia.”
Caputo escribió la carta en respuesta a una invitación al acto que le cursó el ministro de Seguridad mendocino, Alfredo Cornejo. El principal operador político de Cobos le hizo el convite sabiendo que caminaba sobre terreno seguro: el puente ya había sido tendido de antemano por Espacio Ciudadano, una agrupación en la que confluyen dirigentes jóvenes de diversos orígenes políticos que se proponen ser protagonistas de la concertación plural en la Ciudad de Buenos Aires. Espacio Ciudadano reúne, entre otros, a Pablo Mazza, Juan Manuel Marzullo, Omar Avendaño, Paola Caputo (hija del ex canciller) y Gastón Aín, jefe de gabinete de Caputo en la OEA.
A Caputo todos lo recuerdan como el canciller de Raúl Alfonsín; la gente tiene grabada en la memoria su defensa de la firma del acuerdo con Chile por el Canal de Beagle en el famoso debate en el que el peronista Vicente Leónidas Saadi lo acusaba de irse “por las nubes de Ubeda”. Mucho más acá en el tiempo pasó al Frepaso –por eso fue expulsado del radicalismo– y como precandidato del socialismo popular perdió en 1999 a manos de Aníbal Ibarra la interna frepasista a jefe de Gobierno. Su última actividad política en el país fue conducir el área de Ciencia y Técnica en el comienzo del gobierno de la Alianza.
El ex canciller ve hoy un escenario diferente al del momento en que emigró a desempeñar tareas en los organismos internacionales. Es de los que creen que en la Argentina está en curso una profunda trasformación política que llevará al cambio y la desaparición del radicalismo y el peronismo como tales. En ese contexto advierte sobre la necesidad de generar consensos y considera que los gobernadores e intendentes del radicalismo que supieron hacer gestión política y administrativa son lo más rescatable del partido y quienes mejor pueden asegurar que sus valores perduren.
Algunos radicales K imaginan a Caputo en un futuro gobierno de Cristina Fernández. Lo nominan en virtud de su prestigio en el exterior y sus antecedentes internacionales, entre los que se destaca su gestión como presidente de la Asamblea General de la ONU.
La idea de Caputo es acompañar hasta la finalización de su mandato al frente de la OEA al ex canciller chileno José Miguel Insulza, que a su llegada a ese organismo le confió la Secretaría de Asuntos Políticos. La elaboración del segundo Informe sobre Democracia en América latina ocupa ahora buena parte de su tiempo, pero no hay que olvidar aquello de que “la política es un cuarto con una sola puerta”. Caputo está dentro y encima alguien le dijo también alguna vez que “el futuro de un político, sobre todo en la Argentina, lo diseña el destino”.