Chávez habló sobre las valijas

El presidente venezolano lo hizo el domingo en su programa “Aló Presidente”. Desmintió los supuestos conflictos con el gobierno argentino, defendió la candidatura de Cristina Kirchner y redujo el hecho a una cuestión netamente policial.


Chávez: “Es un tema policial”
La Nación
20 de Agosto 2007
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, afirmó ayer que ni él ni su homólogo de la Argentina, Néstor Kirchner, tienen que dar explicaciones sobre la valija con casi 800.000 dólares que intentó ingresar en Buenos Aires el empresario venezolano Guido Alejando Antonini Wilson.
“Se trata de un tema policial y no soy yo ni Kirchner quienes investigaremos ese caso”, aseguró Chávez.
“El imperio [en alusión a los Estados Unidos] y sus lacayos buscan con este caso dañar las relaciones entre Caracas y Buenos Aires”, agregó el mandatario.
“Ya comienzan a decir que eran unos dólares de Chávez, tratando de manchar al gobierno de la Argentina y de Venezuela y, más aún, tratando de ponernos a pelear”, dijo, en una embestida contra los medios de comunicación.
“Como va a ganar Cristina Kirchner las elecciones, y de eso estamos completamente seguros, entonces están tratando de sembrar cizaña. Lo que no saben es la profundidad de la relación que tenemos”, agregó.
Chávez defendió también la labor del presidente de la compañía energética estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), Rafael Ramírez, y reconoció que esa empresa hace una buena labor, pero también “comete errores”. “Cómo le «echan plomo» a Rafael Ramírez, a él le ha tocado duro […] como titular de una Pdvsa que continúa con su labor, cometiendo errores también algunas personas en Pdvsa, pero nosotros no tenemos nada que ocultar”, afirmó.
El escándalo por la valija con casi 800.000 dólares que intentó introducir en la Argentina un empresario venezolano produjo la semana última la caída del gerente general de Pdvsa-América, Diego Uzcátegui Speech.
Chávez refirmó su decisión de desplazarlo: “El que comete un error tiene que pagarlo de la manera que la ley mande”.
Pdvsa aceptó la renuncia de Uzcátegui Speech tras detectar “transgresiones” a su normativa y “en aras de facilitar las investigaciones” del caso en Buenos Aires y en Caracas.
“No les gusta que nos llevemos bien”
Luis Bruschtein
Página 12
20 de Agosto 2007
“Nos están tirando bombas de todo calibre, publican cualquier cosa: dicen que Chávez le exige a Kirchner tal cosa, o que Kirchner le pide a Chávez, y nuestra relación no es así, nadie le exige ni le pide nada a nadie, actuamos como dos gobiernos amigos y, además, no tenemos nada que decir o exigir en ese tema que corresponde a una investigación judicial”, afirmó el presidente venezolano Hugo Chávez durante la extensa emisión de su programa Aló Presidente, de este domingo. Fue la primera vez que aludió al tema del maletín con los dólares, desde su visita a la Argentina.
Después de haber suspendido el programa el domingo anterior, Chávez se desquitó ayer con una charla que abordó el mundo y sus adyacencias, pero que apuntaba esencialmente a explicar su propuesta de reforma de la Constitución, en un teatro Teresa Carreño atestado, donde se encontraban desde Diego Maradona hasta el nieto de Trotsky, Esteban Volkoff.
Desde temprano, desde las zonas aledañas al teatro se escuchaban a todo volumen las canciones de Alí Primera, un cantante de protesta de los años ’70, y de otros cantantes, como la voz de Mercedes Sosa, diciendo “métale a la marcha, métale al tambor, métale que tengo un pueblo en la voz”. Decenas de puestos de venta de camisetas rojas, gorras, música revolucionaria y de golosinas se habían instalado en las puertas del teatro, al tiempo que iba llegando el público que asistiría al programa de televisión de Chávez. Todo el gabinete, alcaldes, dirigentes sociales y políticos y la plana mayor de las fuerzas armadas estaban en el teatro.
“Donde va el pibe de oro, va la mano de Dios”, dijo Chávez para saludar a un Maradona sentado en la primera fila, junto a una rubia explosiva. Chávez se refirió a “la mano de Dios” como un avatar en los procesos políticos y entonces le pidió a Maradona que explicara cómo había sido su famoso gol contra los ingleses, mientras el público festejaba con risas y aplausos la anécdota del invitado de honor, que la contó con pelos y señales. Ya al promediar el programa hubo transmisiones desde el interior del país donde se realizan diferentes proyectos productivos asesorados por técnicos argentinos. Los que aparecían en la pantalla eran grupos de trabajadores que explicaban la característica de los proyectos. “Oye Maradona –dijo Chávez–, como ves, tenemos programas de cooperación con Argentina, nosotros les mandamos combustible y desde allá nos mandan maquinaria, cosechadoras y apoyo técnico.” Hizo una pausa y se sonrió mientras miraba a Diego y a su acompañante. “Me parece que Maradona se va a casar”, le soltó. “Bueno, en este programa se vale todo, aquí puede pasar cualquier cosa”, dijo entre risas, mientras el Diego sonreía y su acompañante hacía mohínes. Chávez destacó que la mayoría de esos proyectos son de propiedad social, muchos de los cuales están bastante avanzados.
Tras tres horas de hablar sobre distintos aspectos de la reforma constitucional, el presidente venezolano se refirió a la construcción de la unidad latinoamericana, recordó la importancia que tuvo el eje Buenos Aires-Caracas, entre Bolívar y San Martín, durante la guerra de independencia, y la buena relación que mantiene con el presidente Néstor Kirchner. “Y ahora nos están tirando con todo, por esta cuestión de la maleta y esos dólares que aparecieron en el aeropuerto de Buenos Aires, porque no les gusta que nos llevemos bien.”
Fue la primera vez que se refirió al tema desde su visita a la Argentina. “Ahora lo están aprovechando aquí –aseguró– para decir barbaridades, para tratar de manchar a los dos gobiernos de alguna manera, y allá también, los opositores, en pleno proceso electoral, porque saben que va a ganar, y en eso no tengo ninguna duda, Cristina Fernández de Kirchner.” Entonces reflexionó: “Pero no nos equivoquemos, éstos son mandados por otro más poderoso: el imperialismo norteamericano, que quiere interferir en los procesos de unidad latinoamericana, de acercamiento de nuestros pueblos”.
Por supuesto, la mención a la cuestión del maletín con los casi 800 mil dólares fue una pequeñísima parte de su extensísimo discurso. Algunos comentarios en los medios señalaron en estos días que la reforma constitucional presentada por Chávez constituye un golpe de Estado. “Hablan así –advirtió– porque los golpistas son ellos, ellos son los que siempre tienen abierta la puerta para el golpe. Y también hablan de insurgencia y yo les digo: ‘Si les da el clavo, compadre, háganlo, pero aténganse a las consecuencias, el Chávez tolerante habrá quedado en el pasado’.”
Chávez destacó que de todos los artículos que se propone reformar, la oposición y los medios de todo el mundo tomaron sólo el que plantea la reelección presidencial continua. “En los principales países europeos, como España o Inglaterra, los dos principales puestos de gobierno tienen reelección continua”, explicó, refiriéndose a los reyes y primeros ministros o presidentes de las Cortes. “A ellos no les molesta aquello, nunca lo han criticado, ni lo hacemos nosotros, pero si es Chávez sí les molesta y si el pueblo venezolano vota, también les molesta”, afirmó.
“Esta es una revolución pacífica –subrayó–, pero no desarmada, es una revolución armada.” Con esta frase aludió a la formación de las llamadas milicias populares, a la compra de armas a Rusia y a la formación de los militares ya no sólo como “profesionales”, sino también como “bolivarianos” y “populares”. “Eso de la formación ‘profesional’ era lo que nos imponían desde fuera para desenraizarlas y poder usar a las fuerzas armadas contra el pueblo y en favor de las oligarquías.”
A lo largo de todo su discurso, que manejó con la destreza de un locutor profesional, contó anécdotas personales, hizo chistes, cantó algunas estrofas de canciones populares y buscó interlocutores entre los estudiantes, algunos de sus ministros y de los mismos jefes militares y el público. La mayoría, con las camisetas rojas del chavismo, festejaba sus ocurrencias con cánticos y aplausos.
Además citó en forma extensa a Antonio Gramsci por la “crisis del bloque histórico” del capitalismo. Y también se refirió a Trotsky, “un militante revolucionario que fue asesinado en México por Ramón Mercader, un español que se decía comunista, o tal vez lo fuera”. Y destacó que “una revolución tiene que ser permanente, no puede perder impulso ni quedarse frenada”.
De todos modos, al final de su exposición subrayó que “la esencia de esta reforma está en el artículo 70 que se refiere a los consejos campesinos, consejos comunales y los consejos obreros… porque el Estado popular depende del poder popular, donde reside la esencia de la democracia”. Las entrevistas que se realizaban con los proyectos productivos en el interior del país eran usadas por Chávez para explicar “la construcción del socialismo” y la eliminación de los monopolios con la creación de numerosos de estos proyectos, la mayoría de ellos para la producción agropecuaria.
El programa, que por lo general tiene una hora de duración, comenzó a las 11 de la mañana, y a las cinco de la tarde Chávez todavía seguía hablando. Incluso comentó el rating de audiencia: “En las primeras tres horas hemos tenido 38 por ciento”, aunque después había bajado un poco, mientras que la medición siguiente de otra emisora llegaba a los 28 puntos.
También actuó el grupo musical Madera y, finalmente, el presidente atendió llamados telefónicos y preguntas de algunos de los dirigentes barriales que se encontraban entre el público, que fueron respondidas por él o por alguno de los ministros. Este Aló Presidente se podría haber llamado “Chávez en su salsa”.