Lavagna cierra su lanzamiento en el Faro del Fin del Mundo

El candidato de la Coalición UNA, Roberto Lavagna, cerró el lanzamiento de su candidatura junto a su compañero de fórmula Gerardo Morales.
Desde Ushuaia, lugar elegido simbólicamente para llevar adelante un acto definido por la fórmula como “bien argentino”, realizó declaraciones a distintos medios que reproducimos en Argentina Elections.


La instalación del ex ministro
Lavagna criticó las “internas del Gobierno”
La Nación
USHUAIA.- El candidato presidencial por Una Nación Avanzada (UNA), Roberto Lavagna, advirtió ayer sobre “una interna muy fuerte” en el Gobierno que pudo ser el origen de la denuncia que forzó la renuncia al Ministerio de Economía de Felisa Miceli, hace una semana.
“No se olviden de [Julio] De Vido”, dijo Lavagna, en relación a la disputa que se atribuía al ministro de Planificación con Miceli y con otros funcionarios nacionales, como el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
Los señalamientos hacia las peleas internas del Gabinete formaron parte del paso de Lavagna por Ushuaia, donde completó el lanzamiento de su candidatura que, con carácter simbólico, unió Jujuy con Tierra del Fuego.
Según el candidato, De Vido, el presidente Néstor Kirchner y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, “se fagocitaron” el Ministerio de Economía.
“El caso de Miceli sirvió al Gobierno para que se dejara de hablar de problemas más graves, como el de los gasoductos. Es una cortina de humo”, sostuvo, en relación a las investigaciones de coimas en obras públicas del caso Skanska.
El candidato presidencial aprovechó su corta estadía en Ushuaia (llegó con su compañero de fórmula, el radical Gerardo Morales) para poner en tela de juicio la veracidad de las encuestas que pronostican el triunfo de Cristina Fernández de Kirchner en la primera vuelta del 28 de octubre. En ese sentido, Lavagna aludió el antecedente de Tierra del Fuego donde los encuestadores “aun en el boca de urna de la primera vuelta daban a Fabiana Ríos tercera, pero resulta que ganó la elección”.
El economista dijo que la elecciones de octubre se “polarizarán entre el Gobierno y el UNA”. Habrá ballottage, vaticinó.
Las declaraciones matizaron el viaje de Lavagna a bordo de un catamarán por las aguas del Canal Beagle. “El gobierno nacional ha elegido simplemente los cachetazos para aludir a un sistema de control de precios que no ha prosperado en el mundo”, rivalizó el candidato.
Las criticas de Lavagna a la administración de Kirchner se centraron en la política económica que, a su juicio, “se perdió a principios de 2006”, con “problemas técnicos al principio invisibles, pero que con el tiempo traen consecuencias como la inflación y la merma en el crecimiento y en la generación de empleo”.

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Lavagna completó su lanzamiento en Ushuaia
Después del acto en Tilcara, Lavagna y su compañero Morales estuvieron en la ciudad más austral. El candidato presidencial criticó las encuestas del fin de semana. “Son publicidad”, dijo.
Página 12
Del sol de la puna al frío austral. De Tilcara a Ushuaia, ese fue el camino que ayer terminaron de recorrer Roberto Lavagna y su compañero de fórmula, Gerardo Morales. “Completamos un abrazo simbólico a nuestro país, un acto bien argentino”, dijo el ex ministro de Economía luego de entregar a comunidades aborígenes del Faro del Fin del Mundo la bandera bordada por miembros de las etnias kolla y guaraníes en Jujuy. El viaje o el abrazo, de acuerdo con cómo se lo quiera calificar, formalizó la presentación en sociedad del binomio que en las presidenciales de octubre representará a la Coalición Una Nación Avanzada.
Tanto el sábado en Tilcara como ayer en Ushuaia, el lavagnismo realizó un permanente paralelo con la presentación en sociedad de la candidata del oficialismo, la senadora Cristina Fernández de Kirchner. Al definir su acto como “bien argentino”, lo distanció del que el kirchnerismo realizó en el Teatro Argentino de La Plata. Acto que Lavagna caracterizó como “de tipo soviético, donde abundaron los funcionarios, custodios y el aparato policial, todo muy alejado de lo espontáneo y popular”.
Al igual que en Tilcara, ayer Lavagna volvió a rechazar las encuestas. No dudó en definirla como “una herramienta al servicio de la publicidad del Gobierno. Algo que no tiene sentido”. Para fundamentar su descrédito por los muestreos de distintos consultores que lo ubican lejos de las preferencias que presuntamente cosecha la primera dama, Lavagna recuerda el papel jugado por los encuestadores en las recientes elecciones de Tierra del Fuego.
“En muestreos realizados en boca de urna mientras se realizaba la elección llegaron a dejar fuera de la segunda vuelta electoral a la candidata que finalmente se consagró como gobernadora”, comentó Lavagna al dar cuenta de los últimos fallidos de distintos encuestadores a los que identificó. “Siempre están los Artemios, las Analías o los Manolos, para complacer al Gobierno”, subrayó.
Lavagna descartó que la bolsa de dinero que se le encontró a Felisa Miceli en su despacho pudiera corresponder al pago de sobresueldos. “No es un caso aislado: la bolsa tapó momentáneamente otros escándalos. El gasoducto de Skanska, el tema de los nombramientos en la secretaría de medio ambiente”, reiteró. Más allá de cada uno de esos hechos, el candidato no dudó en afirmar que “toda esta información ha ido emergiendo fruto de una fenomenal batalla interna del Gobierno”.
El lavagnismo también anunció la creación de un Observatorio de Transparencia. Para su funcionamiento, que tendrá a su cargo el seguimiento de las principales causas en las que se investigan casos de corrupción, el lavagnismo comprometió la presencia de seis juristas: el radical Ricardo Gil Lavedra, uno de los camaristas del Juicio a las Juntas; Hipólito Solari Yrigoyen, ex senador por el radicalismo, embajador y denunciante de la Triple A; Santiago Díaz Ortiz, ex diputado nacional por el Frejuli en 1973; Félix Loñ, titular de la cátedra de Derecho Constitucional en la Universidad de La Plata, y Carlos Zaffore, del MID.