¿Macri presidente? Lopez Murphy solo.

Luego de la reunión del macrismo ayer por la noche todavia no se definió a quien apoyará el líder de Compromiso para el Cambio en las próximas elecciones presidenciales. En los siguientes artículos se puede leer la opinión de unos de los líderes del Peronismo P (por Peronista o Positivo), Ramón Puerta, insiste que Macri debe ser candidato a presidente. Sobre el tema opina Morales Solá.


A ver si esta vez es la vencida
Werner Pertot
Página 12
25 de julio 2007

No hubo fumata blanca. El jefe Mauricio Macri no bendijo a ningún candidato a presidente en el encuentro de la mesa nacional de PRO que encabezó ayer. Los macristas discutieron las diversas opciones y llegaron a la conclusión de que ninguna les garantiza alcanzar un piso mínimo de 20 por ciento en la elección. Resolvieron postergar una vez más la definición y continuar el diálogo con otras fuerzas, que incluye al candidato a presidente de PRO (no reconocido) Ricardo López Murphy, al peronista Ramón Puerta y, sobre todo, al espacio de Roberto Lavagna. Desde el lavagnismo, se mostraron proclives a retomar las conversaciones.
Lavagna fue mencionado en el encuentro como una de las opciones e intentarán un nuevo acercamiento, en forma reservada. Lo embellece a la vista de los macristas su distancia en las encuestas de Puerta y López Murphy, otros dos que evalúan como candidatos. Lo alejan los diálogos frustrados en el pasado. “Lavagna plantea conflictos”, dijo uno de ellos, pensando en los armados locales.
Consultados por Página/12, los lavagnistas no mostraron reparos a retomar el diálogo con Macri. “Estamos abiertos a hablar con todos los que quieran confluir”, indicó, con los brazos abiertos, un dirigente cercano al ex ministro de Economía y candidato a presidente por UNA.
Del encuentro que presidió Macri participaron, entre otros, los diputados Federico Pinedo, Jorge Vanossi y Cristian Ritondo; el ex embajador menemista Diego Guelar, el ex funcionario procesista Santiago De Estrada y el primo Jorge Macri. No estuvieron, por vacaciones, ni Horacio Rodríguez Larreta ni la vicejefa Gabriela Michetti. Tampoco el gurú Jaime Durán Barba.
Como en una tormenta de ideas, de las distintas bocas surgieron las posibilidades: Lavagna (más deseado por los peronistas que integran PRO); Puerta (pero por fuera del justicialismo paleozoico) o López Murphy, para mantener “la coherencia en PRO”. Otros sugirieron no llevar ningún candidato. “El 2011 depende de lo que hagamos en el gobierno porteño y no en esta elección”, argumentaron.
Todos plantearon pros y contras, pero el que más contras recibió fue el Bulldog y su estrategia para apurar una definición de Macri. Un dirigente remarcó que Macri es “quien ordena el espacio, por lo que lo que tenemos que definir es qué es lo que tiene que hacer López Murphy”. “No podemos tomar una decisión en función de las necesidades de otro”, recordó otro contertulio. “Mide 4,5 por ciento. No existe”, lo fulminó un tercero.
Puerta fue propuesto como otro posible candidato, pero sólo en caso de que tome distancia del ex presidente Carlos Menem y otras figuras del peronismo que retornó de la tumba en San Luis. Amigo de Macri, el ex gobernador misionero mantiene abierta la posibilidad de ser candidato a presidente, aunque ya se lanzó a gobernador de Misiones.
“El dato central es qué es lo que la gente que lo eligió espera”, dijo uno de los participantes, que descartó lanzar a Macri como candidato a presidente. De hecho, ninguno insistió con esa hipótesis, aunque el empresario mencionó que había recibido “dos cartas de personas importantes y reconocidas” que le pedían que reconsidere su negativa.
Macri escuchó las opciones, sin tomar una decisión. Los macristas calculan que tienen cerca de dos semanas para definir su respaldo y luego avanzar sobre los armados provinciales.
Los nombres del Bulldog
Recrear definió las listas con las que discutirá las candidaturas con sus socios en PRO. Se trata en verdad de un paso para las internas del partido del 12 de agosto, pero en la mayoría de los casos se llegó a una lista única por consenso, por lo que los nombres quedaron en la mesa para la negociación en PRO, que no pasa por su mejor momento. El partido de Ricardo López Murphy propuso como precandidato a gobernador bonaerense al legislador provincial Sergio Nahabetian, mientras que el titular del partido en la provincia, Rito Basualdo, irá a la cabeza de la lista de diputados. Dos nombres que se suman a la discusión con el macrismo y el espacio de Francisco De Narváez, entre otros. En la Capital, la lista de diputados la encabezarán Alberto Gowlan y Cintia Hotton. En tanto, Esteban Bullrich quedó como vice de López Murphy, en caso de que no haya finalmente acuerdo con Compromiso para el Cambio.
“Macri debería ser el candidato presidencial en la próxima elección”
María Laura Avignolo
Clarín
25 de julio 2007

El ex presidente peronista Ramón Puerta cree que Mauricio Macri “debería ser el candidato presidencial del PRO en las próximas elecciones”. Sabe que el nuevo jefe electo de la ciudad de Buenos Aires no lo desea, pero él no tendría dificultades para ser vicepresidente de esa fórmula. “Van a tener que jugar electoralmente en octubre, quieran o no. Para poder gobernar necesitan un presidente que no sea el matrimonio Kirchner” diagnosticó, con respecto al PRO.
Ramón Puerta -a quien en su casa llaman Federico y las chicas de la Universidad Católica rebautizaron Door- proyecta ser el candidato a gobernador de Misiones. Pero sueña con sumar al peronismo antikirchnerista, que nació en San Luis, al ex presidente Eduardo Duhalde y a su esposa Chiche. En París, donde pasa unas cortas vacaciones familiares con sus dos hijos, conversó con Clarín sobre el rompecabezas electoral argentino.
-¿Puerta presidente o Puerta gobernador?
-Quiero ser gobernador de Misiones y ayudar a que tengamos un candidato a presidente peronista. Yo ya fui presidente. Lo que no fui es candidato a presidente y me encantaría serlo una vez resuelto el conflicto de Misiones, donde tengo la responsabilidad de encabezar al peronismo.
-¿Usted representará a ese peronismo que deberá salir a la calle con careta a hacer campaña?
-Es muy importante entender que el peronismo es lo que es. Los que estamos encolumnados en este “peronismo P”, por positivo y por Perón, sabemos que ese peronismo tiene su historia. No necesitamos ponernos caretas: tenemos historias de fracasos y los asumimos. También éxitos.
-Si incorpora a Menem, a Rodríguez Saá, a Toma, usted está en el “tren fantasma”. ¿Como se van a presentar?
-Tengo elementos para defender los logros o los yerros, que son parte de una dinámica. Pero hablar de personas hoy es secundario. Lo sustancial es que nosotros mostramos a todos. No escondemos a nadie. Detrás del telón, no hay nadie agazapado. Nosotros no queremos constituirnos en el tren que va a Treblinka, donde se han subido los que están en el Frente para la Victoria, y no tiene estaciones para bajar. Al “tren fantasma” se puede subir y se puede bajar. Al tren que va a Treblinka lo llevan de rehén.
-¿Hay una chance de que Macri sea candidato de todos ustedes?
-Yo no quiero hablar por Macri por dos razones: es lo suficientemente capaz para expresar sus ideas. Hoy nos dice que no quiere ser candidato presidencial. Segundo: soy amigo de Mauricio y cuando digo algo, pueden creer que lo he hablado por él. En este tema quiero hablar por mí mismo: creo que Mauricio esta entrampado, al igual que todo el PRO, con la realidad electoral de octubre. EL PRO, para gobernar en la Capital con Macri-Michetti, necesita que en la Casa Rosada halla un presidente que no sea el matrimonio Kirchner. Si está el matrimonio Kirchner, se le va a complicar enormemente, como lo estamos viendo en la transferencia de la Policía. Van a tener que jugar electoralmente en octubre, quieran o no.
-Si Macri es candidato de todos: del PP, del PRO, la oposición ¿usted sería su vice?
-Nosotros, los peronistas P, queremos tener una fórmula encabezada por un peronista. Yo soy candidato a gobernador en Misiones y Mauricio está diciendo que no va a ser candidato en octubre. Pero la realidad política de la Argentina puede obligar a cambios en estas posiciones.
-¿Cree que Macri podría ganar en primera vuelta?
-Si Macri – y siempre responde que no- toma la decisión de ser candidato a presidente, es la única forma que va a poder cumplir con lo que él, Michetti y todo el PRO prometió a la Capital. Porque a 150 metros en la Casa Rosada debe haber un gobernante de absolutas convicciones democráticas que hoy no lo hay. Cristina es Kirchner. Y eso no es bajarse. Es, simplemente, darle a los porteños la oportunidad de poder cumplir con los sueños que votaron en junio. En un juego matemático, si Mauricio fuera presidente, Michetti sería jefa de gobierno y el PRO podría llevar sus ideas a pleno en la Capital.
Una invitación a los Duhalde
La “compañera” más cortejada en los próximos días por el nuevo Peronismo P será Chiche Duhalde. Una delegación le ofrecerá no sólo participar sino ser candidata a vicepresidente o a la gobernación de Buenos Aires, según Ramón Puerta.
-¿Por qué no aparece Duhalde en este peronismo?
-Yo espero que aparezca de un momento a otro. Sería muy feliz de tener a Chiche Duhalde en nuestras filas porque Eduardo Duhalde ha tomado la decisión de hablar de política de Estado. Y sería más feliz aún si bajara de hablar de política de Estado a política cotidiana.
Negativa judicial
La Justicia Electoral de Misiones le negó a Ramón Puerta la autorización para que utilice el término “peronista” en el frente electoral que encabeza, al dar curso a una impugnación planteada por la intervención del PJ local.
Incertidumbre macrista
Santiago Fioriti
Clarín
25 de julio 2007

Se tiraron muchos nombres, se analizaron distintos escenarios, pero no hubo ninguna resolución concreta. En el macrismo aún perduran dudas e incertidumbre en torno a quién será el candidato a presidente de PRO. Eso, siempre y cuando lo haya, porque una de las hipótesis es que Mauricio Macri termine por no avalar a nadie en la elección de octubre y sólo lleve candidatos a legisladores pegados a la boleta para gobernador bonaerense. La conclusión surge de una reunión que mantuvieron ayer dirigentes del riñón de Macri, con el jefe de Gobierno electo a la cabeza. “Mauricio observa un escenario menos favorable al Gobierno y quiere que se hable con los distintos actores de la oposición”, reveló una fuente a Clarín.
El nombre que para muchos salta con naturalidad es el de Ricardo López Murphy, socio en PRO y ya lanzado como aspirante de Recrear. Pero el ex ministro encuentra resistencia: los dirigentes bonaerenses del macrismo sostienen que les “destruiría” un acuerdo más amplio en la provincia de Buenos Aires, donde coquetean con Francisco De Narváez. La otra objeción es que no mide bien en las encuestas.
Alguien arriesgó que podría tentarse a Roberto Lavagna. Pero no es la prioridad del líder de PRO. Al contrario: aún recuerda que el año pasado lo invitó a dialogar y que el economista “lo ninguneó”, según describió una fuente del partido. Con ese enojo, Macri no estaría dispuesto a cederle el apoyo con el 61 por ciento de los votos porteños sobre su espalda. Otro que suena: Ramón Puerta. Claro, siempre que el misionero le diga adiós al grupo de peronistas Anti-K.
Macri no descarta competir en octubre
Joaquín Morales Solá
La Nación
25 de julio 2007

Mauricio Macri no dice que sí, pero tampoco dice que no. En las últimas horas, y ante un reducido grupo de colaboradores, el jefe electo del gobierno capitalino concluyó que su intención es cumplir con el mandato electoral del distrito porteño, pero no cerró las puertas a una eventual postulación para los comicios presidenciales de octubre.
Por lo menos, se comprometió a evaluar esa posibilidad si las circunstancias políticas cambiaran y si su postulación recibiera un claro respaldo de muchos sectores sociales.
En síntesis, condicionó su eventual candidatura a presidente a una mayor complicación política del gobierno de Néstor Kirchner y a la existencia de lo que en la jerga macrista se llama “operativo clamor” para que él aspire a la primera magistratura de la Nación.
Tales corolarios sucedieron después de una extensa evaluación de encuestas recientes, algunas de las cuales se hicieron por orden del propio gobierno de Kirchner. Una conclusión claramente visible de esas mediciones de opinión pública es que hay sólo cuatro dirigentes nacionales con altos índices de imagen positiva y muy poca negativa.
Se trata, en este orden, del propio Presidente, de Cristina Kirchner, de Macri y de Scioli. Estos tres últimos están separados por imperceptibles márgenes de diferencia. El nivel de aceptación social con que cuentan ronda o supera los 60 puntos, y la imagen negativa oscila apenas entre los 16 y los 18 puntos en los tres casos.
Las coincidentes mediciones corresponden a las agencias Analogías, CEOP y Julio Aurelio. Las dos primeras suelen hacer encuestas por encargo del gobierno de Kirchner, y Aurelio es el encuestador del propio Macri. Por primera vez, que se sepa al menos, la evaluación de un dirigente opositor tiene resultados parecidos en encuestas propias y del Gobierno.
Paralelamente, Macri dio indicios en las últimas horas de que va camino de romper -o de congelar, por lo menos- su alianza con Ricardo López Murphy. Dijo públicamente que elegiría candidato a gobernador bonaerense una vez que se decidiera por una alternativa para las presidenciales de octubre.
López Murphy daba por descontado que esa alternativa era él para Macri, ya que Pro es una alianza entre Recrear, liderado por el ex ministro de Economía, y Compromiso para el Cambio, que responde al propio Macri. El electo jefe del gobierno de la Capital había dado ya muestras de cierta distancia con López Murphy cuando postergó la nominación del candidato a vicepresidente del ex ministro.
Esa decisión de Macri, que sigue en estado de postergación, había afectado particularmente a López Murphy, a tal punto que éste deslizó en el fin de semana último que designaría a un candidato a vicepresidente propio, sin consultar con Macri. Se mencionó, incluso, el nombre de Esteban Bullrich como compañero de fórmula de López Murphy.
Luego, sucedió aquella declaración de Macri que lo apartó de cualquier compromiso para las elecciones presidenciales de octubre. En verdad, pareciera que los dos están esperando que el otro rompa definitivamente la coalición que siempre los unió sólo relativamente.
Uno de los problemas de Macri es que debe presentar candidatos a diputados y senadores nacionales por la Capital en las elecciones de octubre y que no quiere perder después de haber logrado más del 60 por ciento de los votos en los comicios del 24 de junio último. Una derrota en octubre lo debilitaría en sus tensas negociaciones con el gobierno de Kirchner para lograr, sobre todo, el traspaso de la policía al ámbito del gobierno capitalino.
Sin riesgos
A su vez, Roberto Lavagna había deslizado, quizás en mensajes enviados al propio Macri, que éste debería mantenerse prescindente de las presidenciales y no arriesgar nada en octubre, ni siquiera con candidaturas a legisladores. “Nunca hará más de lo ya ha hecho. ¿Por qué debería correr riesgos innecesarios?”, repitió el candidato presidencial en los últimos días.
En ese contexto de distancias y de presiones, llegaron las encuestas que confirmaron que la victoria capitalina de Macri se ha convertido en un hecho político de alcance nacional.
Descartado Scioli de la competencia por la presidencia (él carece de los márgenes de oposición al kirchnerismo que tiene Macri), el presidente de Boca terminó considerando que él es el único político en condiciones de desafiar al gobierno actual en igualdad de condiciones.
En días recientes se lo oyó comentar que era inagotable la cantidad de dirigentes sociales o ejecutivos de empresas privadas que estaban dispuestos a dar el salto a la política de la mano de Macri.
“No tengo suficientes cargos en la Capital para conformar a todos, y todos son muy valiosos”, subrayó Macri. ¿Estaba diciendo que necesitaba una estructura más grande, como la del gobierno nacional, para darles cabida a todos? No lo precisó.
El “operativo clamor” para su postulación presidencial, si llegara en algún momento, debería incluir más que nada a la propia Capital. La Capital le acaba de confiar a Macri, abrumadoramente, la administración de su gobierno para los próximos cuatro años.
¿Aceptarían los porteños que el mismo jefe que eligieron compitiera con los Kirchner en los próximos meses por el control de las riendas de la Nación? En la respuesta a esa pregunta, que nadie tiene, se cifra gran parte de la decisión última de un Macri que, ahora se sabe, vacila ante la tentación de un poder más grande que el de un distrito grande, pero distrito al fin.
Vuelve a la carga el PJ opositor
# LA RIOJA.– Como muestra de apoyo a la candidatura a gobernador de Carlos Menem, se reunirán hoy aquí los líderes del PJ antikirchnerista. Además del anfitrión, estarán los gobernadores de San Luis y Neuquén, Alberto Rodríguez Saá y Jorge Sobisch, respectivamente, y los ex presidentes Adolfo Rodríguez Saá y Ramón Puerta. Hasta ahora, este grupo no definió su fórmula presidencial para octubre. Menem ha dicho que, luego de presentarse a la gobernación, no descarta pelear por la presidencia. En este sector, hay dirigentes que sueñan con Mauricio Macri como un candidato presidencial a quien apoyar.

El líder de Pro, con dos inquietudes centrales
María Elena Polack
La Nación
25 de julio 2007

Hace un año, Mauricio Macri admitía públicamente que estaba dispuesto a ser candidato a presidente. Hace seis meses, decidió hacer pie en la Capital. Hace pocas horas, sus más estrechos colaboradores enfatizan que el electo jefe de gobierno porteño “tiene la vocación de asumir [ese cargo] en diciembre”, pero el propio protagonista de esta sinuosa historia no termina de aclarar su postura.
¿Cuál es la verdad? A juzgar por la reunión que ayer tuvo Macri con una parte de su dirigencia partidaria, el presidente de Boca Juniors tiene dos preocupaciones centrales: lograr que el Gobierno le traspase la policía, y muy especialmente sus 900 millones de pesos de presupuesto, y alcanzar un acuerdo político amplio para disputar el poder de Kirchner en octubre.
La ausencia de Horacio Rodríguez Larreta y Gabriela Michetti, ambos de vacaciones, prenunciaba que de ese encuentro no surgirían definiciones tajantes. Macri no suele tomar decisiones terminantes sin la presencia de ambos dirigentes.
¿De qué habló Macri? Según algunos participantes de esa reunión, “el 80 por ciento del tiempo se dedicó al análisis del alto número de problemas que afronta el Gobierno”. La enumeración de los problemas empezó por los conflictos sociales y sindicales de Santa Cruz, pasó por la crisis energética, siguió con las denuncias de corrupción que afectan a algunos funcionarios nacionales y terminó en la preocupación partidaria de las dificultades en la negociación por la transferencia de la policía, especialmente en lo referente al presupuesto.
Las candidaturas, según se deslizó a LA NACION, pasaron para la semana próxima, en coincidencia con el regreso a la actividad política de Rodríguez Larreta y de Michetti. Y, a diferencia de lo que ha sucedido en los armados políticos, en Pro se estudia lograr primero un acuerdo para las candidaturas en la provincia de Buenos Aires y sólo después determinar las postulaciones nacionales.
Es decir que se trabajará en alcanzar primero una fórmula para disputarle el poder al vicepresidente Daniel Scioli y, según qué agrupaciones políticas confluyan con Macri en Buenos Aires, se podrá llegar a determinar quiénes serán los bendecidos por el electo jefe de gobierno porteño.
“El oficialismo no saluda y la oposición no dialoga. Por eso tenemos tantos problemas en el armado político”, se sinceró un dirigente de máxima confianza de Macri ante LA NACION, al admitir que, aunque esa agrupación planteó a fines del año pasado la necesidad de conversar entre toda la oposición, no logró una respuesta positiva en ese sentido. El calendario electoral todavía le da 20 días de tregua a Macri para tomar una decisión. Han malinformado a la ciudadanía. Yo di mi palabra: no voy a ser candidato a presidente. Ya lo dije 28 veces. Ser candidato a presidente no sería coherente con el compromiso que asumimos con los vecinos de Buenos Aires.