Una jueza habilitó al partido de Lavagna y ya hubo críticas

Lo hizo Servini de Cubría, pero ya fue objetado por el ex senador Romero Feris.

Por Daniel Santoro
23 de Junio de 2007
En un controvertido fallo, la jueza electoral María Servini de Cubría reconoció a la agrupación “Concertación para una Sociedad Justa”, que apoya la candidatura presidencial del ex ministro de Economía Roberto Lavagna, como confederación nacional de partidos.
De esta forma, Servini de Cubría habilitó legalmente a esa estructura partidaria para que pueda presentar candidato a presidente y vice, pese a su complicada constitución. Esta confederación que lleva las candidaturas de Lavagna y del radical Gerardo Morales cuenta con el apoyo de la UCR, sectores del peronismo bonaerense disidentes y otras 30 corrientes políticas.
Pero el problema jurídico—político sobre el que falló Servini gira alrededor de la confederación lavagnista integrada en base al partido Nacionalista Constitucional de Alberto Asseff de orden nacional y los partidos PAIS (residuo de la estructura del ex candidato presidencial y actual embajador en EE.UU. José Octavio Bordón) y Autonomista del distrito de Buenos Aires. Assef es un ex dirigente radical que desde 1973 arma alianzas con el PJ, llegó a proponer la candidatura presidencial del ex líder carapintada Mohamed Alí Seineldín y en el 2003 dio sustento legal al Frente para la Victoria que llevó a Néstor Kirchner a la presidencia.
Servini es la misma jueza que mantiene intervenido el partido Justicialista a nivel nacional a través del abogado Ramón Ruiz, quien normalizó el PJ porteño que hoy controla el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
El fallo de la semana pasada de Servini al que Clarín accedió ayer abre la polémica porque la jurisprudencia de la Cámara Nacional Electoral —integrada por Santiago Corcuera, Alberto Dalla Vía y Rodolfo Munne— sólo permite la formación de alianzas electorales en base a, por lo menos, dos partidos de orden nacional. Lo hace para evitar que partidos de distrito puedan postular candidatos a presidente y vice.
En su fallo Servini hace una distinción entre “alianza electoral —de carácter transitorio y electoral— y una confederación —que es una unión permanente y organizada—”. Y pese al razonamiento restrictivo de aquel tribunal, dice que esa jurisprudencia no se aplica para las confederaciones. Lo hizo con el apoyo del fiscal Jorge Di Lelo.
Además, para ser un partido nacional se necesita el reconocimiento en cinco distritos. Entonces, Servini sumó el hecho de que el partido de Asseff está reconocido en la Capital, Buenos Aires, La Rioja, más PAIS distrito Buenos Aires y partido Autonomista, también distrito bonaerense. Pero José Antonio Romero, candidato a presidente por el partido Autonista, adelantó a Clarín que apelará ante la Cámara Nacional Electoral si Lavagna no retira al distrito bonaerense de su agrupación. Y ese tribunal seguramente terminaría no avalando el fallo de Servini de Cubría.
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RECORRIDA POR EL PAÍS DE CARA AL 28 DE OCTUBRE 22/06/2007

23 de Junio de 2007
Lavagna criticó al gobierno nacional y consideró que la distribución de la riqueza es más que una deuda pendiente.
El ex Ministro de Economía de la República, Roberto Lavagna, cargó contra las políticas autoritarias de la administración Kirchner. Dijo que prevén un programa totalmente diferente, centrado en la creación de fuentes de trabajo, mejorar la educación y la salud. En su gira lo que más recoge son pedidos de trabajo y palpa la desigualdad en la distribución de la riqueza. El móvil de FM Total transmitió en vivo.
En una conferencia de prensa realizada en el Hotel Plaza de la capital provincial el candidato a presidente de la nación por la alianza Una Nación Avanzada, Roberto Lavagna explicó en qué piensa centrar su estrategia de gobierno en caso de ganar las elecciones el 28 de octubre. Junto con su compañero de fórmula, el titular de la UCR, Gerardo Morales, se despachó contra la gestión de Néstor Kirchner y remarcó las falencias y el autoritarismo que impone en varios sectores de la sociedad.
Ante la pregunta del móvil de Lo Último del Día de en qué ejes centrará su campaña, respondió que la idea es “acentuar el programa económico sobre sus carriles, un fuerte respaldo a lo institucional y atender la deuda social”. Respecto a la parte de las instituciones criticó de manera enérgica los superpoderes y sentó las bases de los que él considera leyes que perjudican a la participación de los diferentes sectores sociales en la toma de decisiones. Por ello adelantó que derogará las normas que en ese sentido dificultad el accionar del Estado de derecho.
Es así que entre críticas al gobierno actual, pero también anuncios de plataformas políticas productivas en pos de encarar las desigualdades en el país, y un mea culpa de la deuda social pendiente, ya que reconoció que la distribución de la riqueza es uno de los pilares a atender, el candidato de la coalición Una Nación Avanzada, se precipitó a decir que en la Argentina es hora de tomar el toro por las astas y cambiar la historia. Porque argumentó que las condiciones sociales están, y hay que plantearse como estado qué es lo que se quiere de acá a 10, 15 años.
Y él ve que la actual gestión no cuenta con un programa que apunte al mediano plazo, que todas son políticas para solucionar las deficiencias en lo inmediato. Entonces a modo de crítica a ciertos sectores de la política adujo que no se deben dejar seducir sólo con la billeteras, porque esta en algún momento se va a terminar. En ese aspecto se mostró confiado en que englobará a todos aquellos que queden rezagados de esa forma de seducción.
Lavagna desacreditó de alguna manera el planteo de un colega de que en los últimos tiempos quienes se acercaron a darle un espaldarazo son quienes quedaron fuera de la concertación plural, y que en una situación oportunista se volcaron hacia la nueva coalición. Según su visión, detrás de su proyecto no es que está solo el radicalismo, si no que “en varios partidos se están produciendo un cambio. Se está viendo que la billetera no alcanza” adujo.
Pero en un tramo de la conferencia, un rato después aclaró, como una forma de recordar que puede generar interpretaciones diversas y relaciones con la alianza del 99 que fracasó en el poder central, dejó en claro que la idea no es rejuntar a todos. Si no formar un proyecto político sólido. Que se fortalezca con la participación ciudadana y donde todos propongan y se tengan en cuenta la pluralidad de opiniones.
Insistió en que están dadas las condiciones para generar un cambio en el país. Y remarcó a que a la situación social en que se encuentra inmersa hoy la Argentina es porque “entre todos colaboramos para que se llegue a esto desde el 2001. Hay que tener una acción a mediano plazo, que el gobierno no la tiene” apuntó.
Puntualizó el ex miembro del gabinete kirchnerista que en el año 2006 hubo un retroceso institucional. Obviamente que él se despegó de esa circunstancia política, porque comentó que después de retirarse del gobierno, y del aval que consiguió el presidente en las urnas en el 2005, pensó que la gente le entregó un cheque en blanco y tomó medidas antidemocráticas. Tales como la aplicación de los superpoderes, la injerencia en el órgano que mide la inflación, INDEC; la presión a los jueces de la Cámara de Casación, la reforma en el Consejo de la Magistratura, la dependencia de Venezuela y tantas otras.
Por ello es que argumentó que lo peor lo que le puede pasar a un país es que baje los brazos. Y en eso hay que tomar el ejemplo de Misiones, allí donde el candidato del kirchnerismo perdió en una elección por la reforma de la constitución que preveía la reelección indefinida del gobernador Carlos Rovira. En ese aspecto Lavagna dio a entender que no hay que tener miedo al gobierno de Néstor Kirchner. Que hay que enfrentarlo con propuestas divergentes a las políticas clientelistas.
Atender la deuda social
Una de las insistencias en el discurso del ex ministro de Economía fue el hecho de las desigualdades que existen en el país en cuanto a la distribución de la riqueza. “Llegó el momento de atender la deuda social” adujo. Por eso es que pone el énfasis en ese punto, ya que contó que en su recorrida de campaña por el territorio nacional a hay zonas muy pobres, y el primer reclamo de la gente es por trabajo. Entonces él no le teme a ese pedido, pero tampoco desconoce, según se declaración, las falencias en factores como educación y salud.
Lavagna dijo que la distribución de la riqueza es mucho más que una deuda. Y para erradicarla no se debe estar pensando en políticas en el corto plazo, que mucho tienen que ver estas deficiencias con la educación, salud y vivienda, pero que no pasa solo por crear nuevas leyes, esto lo afirmó a modo de crítica contra la norma nacional dictada por el kirchnerismo en el ámbito educativo. Ya que argumentó que “hoy en día los días de clases perdidos son más que los del año pasado”.
En síntesis, el presidente de la UCR nacional, Gerardo Morales, como resumiendo lo que su compañero de fórmula lleva a todas las provincias es que ellos proponen un proyecto diferente al del matrimonio presidencial. Ya que dejó sentado que por un lado está Kirchner “con la intolerancia, la falta de diálogo, la presión sobre los jueces, la injerencia en el INDEC, mientras que la Unión por una Nación Avanzada está pensando en armar un esquema en que participen todos” lo cual dio a entender que está reaccionado con la capacidad de gestión de que demostró Roberto Lavagna cuando estuvo en la gestión gubernamental.
Autor: M.R.B