“Kirchner debería replantearse la candidatura de Cristina”

Duhalde dijo a LA NACION que el resultado del domingo es una “seria advertencia”

Por Por Juan Carlos Vaca
27 de Junio de 2007
CORDOBA.- Eduardo Duhalde juzga que los resultados electorales del último domingo representan “una seria advertencia” al presidente Néstor Kirchner que quizá “lo pueda ayudar a recapacitar” y consecuentemente a “modificar algunas actitudes”.
El ex presidente evalúa que el Gobierno no sufrirá un barquinazo en las próximas elecciones, pero sí que se está configurando una “fuerza nueva de centroderecha que puede disputar espacios de poder” más adelante. También fue taxativo respecto de que, para enfrentar turbulencias en la economía, el oficialismo necesita llevar como candidato a presidente a quien tiene más experiencia. “La senadora no la tiene”, sostuvo, en referencia a la primera dama, Cristina Kirchner. Antes de viajar a Córdoba, opinó que el Presidente debería “replantearse la decisión de que sea su esposa quien vaya como candidata”.
Duhalde estuvo ayer en esta capital. Primero mantuvo contactos con dirigentes políticos que siguen teniendo afinidades con él -Humberto Roggero, Julio Badrán, por ejemplo- y luego presentó en la Bolsa de Comercio su libro testimonial Memorias del incendio . Los primeros 120 días de mi presidencia . En esta etapa, se autodefine como un “predicador de la productividad”.
Antes de hacerlo, conversó con LA NACION. El primer tema de conversación tuvo que ver con los resultados de las segundas vueltas electorales del domingo último en la Capital y en Tierra del Fuego, que arrojaron resultados adversos a Kirchner.
“Yo creo -opinó- que generan, no para estas elecciones que vienen, para las cuales no creo que haya un cambio sustancial de escenarios, pero sí con vistas a futuras elecciones, el surgimiento de una fuerza nueva de centroderecha que puede disputar espacios de poder, pero no ahora, en forma inmediata, pues falta muy poco tiempo para los comicios.”
-Con lo cual usted piensa que está descontado un triunfo oficialista en octubre…
-No puedo aseverar eso. Creo que [el oficialismo] tiene una gran coraza con el crecimiento económico. Desde 2002 hasta ahora la economía ha estado creciendo y ése es un punto a favor muy importante. Pero que, incluso, habrá que ver. Lo cierto es que el Presidente ha tenido una seria advertencia en estos dos resultados electorales. Creo que lo puede ayudar a recapacitar. Ha dado muestras en otras oportunidades de saber cuándo tiene que modificar algunas actitudes. Se debe respetar a todos por igual y lograr un diálogo genuino con todos los sectores de la comunidad.
-¿Entonces eso es lo fundamental que tiene que rectificar el Presidente?
-Creo que sí, a partir de eso se puede ir conversando, como hicimos en el Diálogo Argentino, que tan buenos resultados le dio al país.
-¿Está advirtiendo que está erosionada la calidad institucional del país?
-Todos lo vemos, pero siempre hay tiempo para modificar actitudes.
-Respecto del PJ, ¿qué está pasando, está inactivo, paralizado?
-Por primera vez desde la renovación del justicialismo en muchas provincias no va a haber elecciones internas para elegir candidatos. Buenos Aires es un caso; Córdoba es otro. Eso no es bueno. Y aparentemente a nivel nacional van a hacer lo mismo: nuestros candidatos no van a ser elegidos por los afiliados. En 2003, en medio de todas las dificultades, el Congreso del partido les permitió a aquellos candidatos que aspiraban a ser presidentes que participaran bajo el manto del justicialismo.
-¿Qué considera que sería mejor para el oficialismo: Néstor Kirchner o Cristina Kirchner como candidato?
-Seguramente el oficialismo tendría que ir con quien tiene más experiencia, porque inevitablemente va a haber turbulencias. Todo eso requiere experiencia, que creo que la senadora no la tiene.
-¿Usted no está embarcado en ningún proyecto político?
-No, no.
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A pesar del mal momento político, la candidatura de Cristina sigue en pie

Por Eduardo Van der Kooy
27 de Junio de 2007
Néstor Kirchner está tropezando con los peores días de su gobierno. La crisis energética se empieza a sentir en cada rincón del país. Las derrotas electorales del fin de semana pasado en Capital y Tierra del Fuego parecieran indicar que amanece un cambio de humor en sectores de la sociedad.
¿Está el Gobierno en estado de emergencia? ¿Existe una revisión de sus planes electorales y políticos? “Estamos de brindis en brindis”, dijo uno de los principales ministros para barnizar con ironía el mal momento. Quizá no haya ninguna revisión de planes, pero sucede de todos modos un debate intenso entre Kirchner; su mujer, Cristina Fernández y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
Conviene ir por partes. El Gobierno percibe que mucho no puede hacer frente a la crisis energética. O mejor dicho, lo que puede hacer —un plan de ahorro planificado y general que incluya a los usuarios comunes— va a contramano de los intereses políticos en una época electoral. El pronóstico de las temperaturas diarias ha reemplazado a las encuestas en la obsesión presidencial.
Las previsiones electorales están hoy como estaban antes del domingo de las derrotas. De todo lo que se conversó sobre el tema en el poder en las horas recientes surge una conclusión: la candidatura de Cristina para octubre sigue firme, tanto como el proyecto de llevar al mendocino Julio Cobos en la fórmula para darle vida a la concertación que pregona Kirchner.
Una fotografía del lunes simbolizó esa ambición. El Presidente convocó a todos los gobernadores radicales que adhieren a su proyecto. Sólo faltó el catamarqueño Brizuela del Moral. En esa reunión quedó claro que un mandatario radical (aunque no se ventiló el nombre) estará al lado de Cristina o del propio Kirchner, si el mandatario decidiera rever la determinación que tiene adoptada. Los gobernadores guardaron silencio sepulcral sobre lo conversado.
Contrariamente a lo pensado y a las conjeturas que, en ese sentido, colmaron el universo político, las caídas en Capital y Tierra del Fuego habrían fortalecido en la percepción de Kirchner la necesidad de sostener a Cristina como candidata.
¿Por qué motivos? Por varios. Si, en efecto, los últimos comicios significaron los primeros síntomas de desgaste del Presidente, ¿qué sentido tendría insistir con la reelección?, fue un interrogante que merodeó Olivos desde la noche del domingo.
“Si dicen que hay cansancio ahora. ¿Qué pasaría en el primer año de su segundo mandato?”, preguntó un ministro que adhiere a la postulación de Cristina. “Es bueno recrear expectativas en la gente”, sostuvo el mismo portavoz.
El Gobierno muestra números para desmentir aquel desgaste que se atribuye a Kirchner. Veamos algunos. Una consultora que hizo boca de urnas preguntó también en Capital sobre las candidaturas de Kirchner y de Cristina. Ninguno de los dos habría bajado del 42% de apoyo en un distrito que, ese mismo día, le era rotundamente adverso.
Sin embargo, existen otros números oficiales que para apuntalar la candidatura de Cristina reflejan un decaimiento objetivo de Kirchner. Desde el verano, la intención de voto de la senadora viene, de a poco, en ascenso. Pero al mismo tiempo la del mandatario cae. Hoy, menos de diez puntos separan la intención de voto de Kirchner y Cristina.
Cristina continúa comportándose como candidata virtual. Ayer estuvo con Kirchner en una ciudad bonaerense y habló en el helicóptero con Daniel Scioli sobre los planes de campaña en el principal distrito electoral. Hablaron, además, de otra cosa, en un diálogo en el que terció Kirchner: los rumores que desataron un diálogo del vicepresidente con el gobernador José Manuel de la Sota.
“Toda basura”, dijo Scioli acerca de las versiones que lo hacían tentado de participar en octubre comandando una fuerza electoral de peronistas disidentes. Los peronistas disidentes también negaron la especie y explicaron que ese liderazgo recaería sobre el ex gobernador misionero Ramón Puerta.
Cristina terminó de cerrar otro trato político que había abierto la semana pasada cuando estuvo en Rosario. La senadora Roxana Latorre participará de las internas del domingo en Santa Fe con una agrupación al margen del PJ. Le ha dado a su candidatura un sesgo de centroderecha (hizo campaña en contra del aborto) para compensar el perfil de Rafael Bielsa y de Agustín Rossi. Pero concluida la contienda, Latorre se pondrá a disposición del candidato peronista triunfador.
Los últimos días de vértigo en la Argentina han provocado cambios en el teatro de la política. Esos cambios tienen que ver, más que nada, con una oposición reanimada. Kirchner y Cristina sintieron el impacto, pero no variaron sus planes: élla será la candidata; él la secundará, intentado articular la fuerza política que ahora no existe. En cualquier caso, a ninguno de los dos les aguardan tiempos fáciles.