Gerardo Morales: “La única opción progresista es Lavagna”

Lo aseguró el titular de la UCR quien acompañará al ex ministro de economía en una delas fórmulas opositoras. Gerardo Morales, agregó que “el Gobierno tiene un discurso de centroizquierda, pero no lo representa”.

8 de Junio de 2007
El titular de la UCR, Gerardo Morales, se quejó además de que “el Gobierno tiene un discurso de centroizquierda, pero no lo representa”.
Para el senador jujeño, la gestión del presidente Néstor Kirchner “es populismo puro”, y advirtió que “el progresismo cuida las instituciones, no presiona a los jueces ni destruye al INDEC porque aumenten los precios”.
Además aseguró que le sacaran la careta al verso del progresismo que vende el Gobierno.
Morales señaló que las claves del espacio será la deuda social, el combate a la brecha en la distribución del ingreso que creció en los últimos años y que desatendió el oficialismo. Póngale el nombre que quiera -dijo- para mí ésa es la esencia del progresismo”.
También consideró en forma paralela que el candidato de centroderecha Ricardo López Murphy “perdió toda presencia nacional”. El legislador desestimó la posibilidad de que el sector que encabeza Lavagna, en conjunto con la UCR puedan retomar contactos con el macrismo de cara a una posible alianza para octubre.
Además, según consideró, el Gobierno quiere “destruir a los únicos partidos nacionales: el PJ y la UCR”. “Lavagna apuesta a un cambio racional. Lo demostró con una gestión que nos sacó del infierno”, indicó.
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Lavagna lleva al radical Morales como candidato a vice para octubre

Por Marcelo Helfgot
8 de Junio de 2007
En plena campaña porteña por el ballottage, en la que no juega, Roberto Lavagna consiguió ayer desviar fugazmente los focos de atención hacia su candidatura presidencial. Aprovechó un brindis por el Día del Periodista para anunciar el nombre de su compañero de fórmula, rompiendo con un misterio de meses.
Sin dar lugar a las sorpresas, el ex ministro de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner le concedió la casaca de vice al senador jujeño Gerardo Morales, jefe nacional de la UCR, la fuerza que garantiza el sostén estructural de su candidatura.
“La elección fue absolutamente personal. Siempre dije que me iba a acompañar alguien del interior profundo, joven y con experiencia de gestión. Morales es el que mejor cumple con ese perfil”, explicó Lavagna desde su ya clásico atril que —como única diferencia con el que utiliza Kirchner— lleva la identificación de su coalición electoral: Una Nación Avanzada (UNA).
Morales dirige la UCR desde diciembre, electo de emergencia en reemplazo del mendocino Roberto Iglesias, y embarcó decididamente al partido en la operación “Lavagna presidente”, al punto que ya intervino dos de los cinco distritos gobernados por radicales K.
La candidatura a vice del jujeño ganó impulso cuando el otro radical que sonaba para el puesto, el también senador Ernesto Sanz, optó por postularse a vicegobernador de Mendoza, secundando a Iglesias.
Lavagna le hizo el ofrecimiento el fin de semana, cuando compartieron una gira por Salta y Jujuy. Recién el miércoles Morales le respondió afirmativamente, tras largos cabildeos con la dirigencia radical de su provincia, que le veía posibilidades de pelear la Gobernación. En el camino quedaron las aspiraciones de Federico Storani, Hipólito Solari Yrigoyen y Adolfo Stubrin por acompañar a Lavagna.
Aunque la Convención Nacional de la UCR aún debe refrendar la candidatura de Morales, la bendición que recibió ayer de todos los referentes lavagnistas la convierte en un hecho. Así, el binomio Lavagna-Morales es el primero en ser inscripto para la carrera presidencial de octubre. Deberá confrontar con la que encabece “un pingüino o una pingüina” por el oficialismo y disputará el espacio opositor con las que conformen —por separado— Elisa Carrió y Ricardo López Murphy.
La puesta en escena del anuncio se pareció mucho a la radiografía del frente multicolor que marcha detrás de Lavagna. En el momento de dar la noticia, el ex ministro de Economía se mostró junto a sus laderos del peronismo disidente: los diputados Eduardo Camaño, Jorge Sarghini y Marina Cassese, el politólogo Alejandro “El Topo” Rodríguez y el ex diputado Alberto Coto.
Cuando las copas ya estaban vacías entraron Morales y su tropa del radicalismo “renovador”, entre ellos Sanz, Iglesias, Stubrin y el jefe del bloque de Diputados, Fernando Chironi, el único radical rionegrino que se opone a Kirchner.
Para el último café alcanzaron a llegar los “históricos” de la UCR: el ex presidente Raúl Alfonsín, su hijo Ricardo, Leopoldo Moreau y Federico Storani. Poco menos que los “inventores” de la postulación de Lavagna, hecho que el ex ministro sólo admite en la intimidad.
Apenas Alfonsín llegó al búnker de la calle Cerrito, Lavagna abandonó el despacho en el que se había recluido para ir a saludarlo. Se estrecharon en un abrazo y de inmediato comenzaron a bosquejar los primeros pasos de la campaña, en compañía de Camaño, otro que ocupó —aunque por horas— el sillón de Rivadavia. “Tenemos una fórmula de lujo”, le dijo Camaño a Alfonsín.
La dupla estará en condiciones de ser anotada a fines de junio, cuando Stubrin —titular de la Convención radical— espera concluir el proceso de selección del candidato a vice. Dos meses atrás, el cuerpo decidió condicionar la aceptación de la alianza con Lavagna a cambio de integrar la fórmula y definió que el candidato partidario sería electo de un modo inédito: constituyendo a los convencionales de cada distrito en virtuales miembros de un Colegio Electoral. “Como Morales es el único candidato, el proceso lo podremos cerrar en tres semanas”, le dijo Stubrin a Clarín.
Una curiosidad: la presidenta del Colegio Electoral de dicha Convención declara 95 años: es nada menos que la “histórica” Florentina Gómez Miranda.
De lavacopas a líder de la UCR
Antes de dirigir el Comité Nacional de la UCR, Gerardo Morales fue lavacopas, mozo y administrador de coches comedores del Ferrocarril Belgrano. En su época universitaria dirigió la Franja Morada jujeña y cuando se recibió de contador público ya era titular de la Juventud Radical. A los 47, carga con una larga trayectoria: fue diputado provincial, dos veces candidato a gobernador y logró la única victoria opositora en un bastión peronista cuando fue electo senador en 2001. Recién dejaba la Secretaría de Desarrollo Social, que ocupó un año en el gobierno de la Alianza.

No habló con Clarín

Integrantes del equipo de campaña de Roberto Lavagna se comunicaron ayer con Clarín para proponer un reportaje, en el que el ex ministro iba a explicar la elección del radical Gerardo Morales como su candidato a vicepresidente. Pero Lavagna, sin explicar las razones, luego decidió no dar la entrevista, que sí otorgó a otros medios.
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“Vamos a sacarle la careta al Gobierno”
ENTREVISTA A GERARDO MORALES

8 de Junio de 2007
“Somos la única opción progresista”, le aseguró ayer el radical Gerardo Morales a Clarín, al confirmar su candidatura a vice de Roberto Lavagna.
Sin abandonar su eterna sonrisa adolescente, el ex lavacopas y actual senador, de 47 años, argumentó que “el Gobierno tiene un discurso de centroizquierda, pero no lo representa. Es populismo puro, porque el progresismo cuida las instituciones, no presiona a los jueces ni destruye al INDEC porque aumenten los precios”.
—¿El triunfo de Mauricio Macri en Capital no le hace pensar que la oposición mira hacia la derecha?
—Es una elección local, sin consecuencias para el armado de una verdadera alternativa nacional. Fíjese que los únicos que podemos armar proyectos que abarquen todo el territorio somos el PJ y la UCR. En nuestra coalición hay elementos peronistas y la estructura nuestra.
—¿Le preocupa que el resultado porteño impulse la candidatura de López Murphy?
—Es imposible. Perdió toda presencia nacional.
—¿Podrían retomar los contactos con el macrismo que se frustraron en el verano?
—No lo tenemos en mente.
—Usted lo corre a Kirchner por izquierda, pero Lavagna se definió como un progresista de centro…
—Lo de dividir al electorado entre izquierda y derecha es un jueguito en el que nos quiere distraer el Gobierno para lograr su objetivo de destruir a los únicos partidos nacionales: el PJ y la UCR. Lavagna apuesta a un cambio racional. Lo demostró con una gestión que nos sacó del infierno.
—El infierno que dejó la Alianza, que usted integró…
—Y me hago cargo. Estuve un año en Desarrollo Social y con poca plata hice todo lo que estaba en mis manos para ayudar a los más necesitados. No soy de los que ocultan su pasado, ni su pertenencia, como otros que ahora ejercen el poder. La Alianza pulverizó a la UCR nacional y yo estoy más orgulloso que nunca de formar parte de un partido que quiere recuperarse, para dar su aporte al país.
—¿Qué propondrá desde la coalición lavagnista?
—En primer lugar, le sacaremos la careta al verso del progresismo que vende el Gobierno. Nuestro eje será la deuda social, el combate a la brecha en la distribución del ingreso que creció en los últimos años y que desatendió el oficialismo. Póngale el nombre que quiera, para mí ésa es la esencia del progresismo.
—¿Va a seguir interveniendo los distritos kirchneristas?
—Posiblemente. Vamos a tener candidatos propios en todas las provincias. Con los gobernadores K de Corrientes, Santiago del Estero y Catamarca acordamos una salida pacífica. Hablaremos con Río Negro. Y en Mendoza vamos a ganarle a Cobos, porque tenemos la fórmula más competitiva.