Filmus pedirá licencia, hará más TV y se mostrará con Cristina

El candidato porteño estuvo en la Rosada y se comunicó con Macri para felicitarlo.

Filmus pedirá licencia, hará más TV y se mostrará con Cristina
Diario Clarín
Por Mariano Pérez de Eulate

5 de Junio de 2007

Daniel Filmus está convencido de que, sin Jorge Telerman en la cancha, le será mucho más fácil instalar el debate ideológico en la campaña por la segunda vuelta porteña. Esto es: que él representa un proyecto de centroizquierda con la firma de Néstor Kirchner y que Mauricio Macri, que le sacó 22 puntos en la elección del domingo, es el centroderecha.
Según ese análisis, puesto ayer sobre la mesa en una reunión entre Filmus, Alberto Fernández y el propio Kirchner, una parte del electorado porteño progresista optó por Telerman porque nunca dejó de sobrevolar cierta confusión respecto a si el alcalde era o no un candidato potable para la Rosada. Por eso, se evalúa ahora que el escenario está bien definido para avanzar con la estrategia de “contraposición de modelos”.
Algo que empezó a hacer anoche Kirchner, desde el atril de la Casa de Gobierno, dedicándole media hora de su discurso al empresario. El Gobierno procurará nacionalizar la elección, todo lo contrario de lo que buscará Macri. Kirchner es esencial para eso. Es probable que no se repitan actos multitudinarios como ya hubo en la campaña. La decisión es mostrar a Filmus como ayer en Balcarce 50: actos institucionales o apariciones muy puntuales con el Presidente y con Cristina.
Se exacerbará el carácter revulsivo que para el kirchnerismo tiene la propuesta de Macri acentuando que es de “derecha”, como poniéndolo en el extremo ideológico y sin ninguna referencia a su carácter centrista.
Filmus, en efecto, estuvo ayer a solas con el jefe de Gabinete, su padrino político. Hizo allí una entrada Kirchner —un clásico en él— y se sumó al análisis.
“Para Daniel, de ahora en más todo es ganancia. Una mala elección sería de 38 puntos. Aun así, queda como el peronista más votado en la historia de la Ciudad”, analizaba ante Clarín un hombre clave del entorno filmusista.
Ensalada y tarta de por medio, al mediodía Filmus se juntó con una mesa chica de colaboradores. Juan Manuel Abal Medina, coordinador de campaña, Alberto Quevedo, amigo y estratega, Jorge Azcárate, que maneja la comunicación. De allí salió la decisión de hacerlo desfilar mucho más por los medios de lo que se vio en la primera vuelta, cuando, por ejemplo, un tozudo Filmus se oponía a ir a programas de alto rating, como el de Susana Giménez. Fue en esa reunión cuando se comunicó con Macri, vía telefónica, para saludarlo.
Está casi tomada la decisión de pedir licencia en el Ministerio de Educación para focalizar todo su esfuerzo y el tiempo de la agenda en la campaña.
¿Habrá campaña sucia del kirchnerismo contra Macri como sí hubo contra Telerman? Filmus descree de eso y, por personalidad, no parece el indicado para llevarla adelante. Eso, a pesar de que ciertos operadores del oficialismo amenazan con mostrar información comprometedora del presidente de Boca.

Kirchner se esfuerza por nacionalizar la elección porteña
Diario La Voz del Interior
6 de Junio de 2007

Buenos Aires. El segundo día de la campaña hacia el balotaje por la Jefatura de Gobierno porteño confirmó ayer el plan del empresario Mauricio Macri de evitar el debate con la Casa Rosada y limitar la pulseada al ámbito metropolitano, tanto como la firme intervención del presidente Néstor Kirchner para intentar nacionalizar la discusión en los términos de una opción entre dos modelos ideológicos y antagónicos.
Esa polarización de la campaña desdibujó, incluso, la figura del candidato kirchnerista, el ministro de Educación, Daniel Filmus, quien buscó matizar las críticas al líder PRO por su pertenencia a “la década del `90” con la presentación de propuestas de gestión del segundo distrito electoral del país. “El discurso se repartirá en esos dos ejes, 50 y 50”, explicaron en el equipo del funcionario-candidato.
En ese sentido, y con la apuesta en convocar al 30 por ciento del padrón porteño que el domingo no concurrió a votar, advirtió que “decir que Macri es de derecha no es una falta de respeto”.
Así, la dura embestida contra Macri –quien en la primera vuelta por la gobernación porteña acumuló el 45,6 por ciento de los votos- quedó encabezada por el Presidente pero también ampliada y reforzada por algunos de los miembros de su Gabinete quienes, desde el domingo por la noche cuando quedó confirmada la entrada de Filmus al balotaje, hicieron propio el mandato de presentar la campaña como la elección “entre un modelo de centroizquierda y otro de derecha”.
Kirchner aprovechó ayer un acto en San Juan para cargar contra el empresario, aunque evitó nombrarlo como lo había hecho el lunes, en la Casa Rosada. “Hay muchos que se reciclan y creen que no tenemos memoria. Cuando algunos ponían bajo custodia su riqueza, nosotros nos abrazamos al pueblo, para reconstruir el país”, advirtió.
El mandatario siguió con una fuerte defensa de su gestión para diferenciarla de las políticas neoliberales de los ‘90 con las que, tácitamente, emparentó a Macri.
Como parte de una secuencia estudiada al extremo, la posición del Presidente fue reforzada ayer por su ministra de Economía, Felisa Miceli, quien vinculó al líder de PRO con las empresas de recolección de residuos de la Capital Federal. “Como vecina le pido que me explique por qué, teniendo esa concesión, la ciudad está tan mugrienta”, afirmó.
La desmentida de PRO no tardó en llegar. Fuentes del partido del empresario negaron que el Grupo Macri, propiedad de Franco, padre del candidato, tenga participación en ese negocio.
Como una suerte de contracara de la estrategia de la Casa Rosada, Macri volvió a concentrarse ayer en la lógica de una campaña puramente distrital, aunque, por esa misma cuerda, volvió a contestarle a Kirchner. “Mauricio, que es Macri, y Gabriela, que es Michetti, están al frente de un equipo que apuesta a cambiar la ciudad”, enfatizó.
Y terminó por dirigir la ironía a la figura presidencial: “Kirchner, que es Néstor, tiene que entender que Mauricio, que es Macri, no es candidato a presidente”, subrayó.
Fiel al estilo de campaña que desplegó hasta el domingo, el empresario arrancó su jornada electoral en el barrio de Caballito donde propuso la construcción de medio centenar de pasos ferroviarios a distinto nivel.
“No vamos a ser cómplices de ningún espectáculo dantesco, no queremos mentiras ni prejuicios. Las elecciones son para hacer una alianza con la ciudadanía”, dijo.
De aquí hasta el 24 de junio, fecha de la segunda vuelta electoral, el líder de PRO –quien ayer sumó formalmente el respaldo del ex ministro Roberto Lavagna- promete dar a conocer una propuesta por día.