El macrismo y la elección nacional

Mauricio Macri centró su campaña para la Ciudad exclusivamente en los temas del distrito. Su estrategia electoral para ganar la elección porteña evitó en todo momento hablar de la política del país pero ayer admitió que su estrategia también incluye la colaboración para armar una alternativa a nivel nacional.


Para las elecciones presidenciales
Macri quiere armar una alternativa al Gobierno
Incluyó por primera vez en la campaña el temario nacional
Por José Ignacio Lladós
De la Redacción de LA NACION

15 de Junio de 2007
Tras evitar durante meses una definición pública sobre el papel que desempeñará en el mapa político nacional, Mauricio Macri rompió ayer su estrategia de bajo perfil para admitir que piensa colaborar “en una alternativa” opositora para las elecciones presidenciales de octubre próximo. Es la primera vez que revela en público su juego político en el nivel presidencial y resulta también, en verdad, el terreno al que intentó llevarlo el Gobierno durante toda la campaña.
“Aun a aquellos que quieren votar al oficialismo en octubre les gustaría que la Argentina tuviese una alternativa. De esa manera, todos sentiríamos que hay un equilibrio, un plan B, que no estamos dentro del oficialismo o el caos”, señaló.
Hasta ayer, Macri admitía en privado que “algo” iba a hacer en octubre. Dicho de otra manera, que prestaría su “cartel” para apoyar a un candidato opositor. Ayer dio un paso más: quiere una alternativa amplia, inclusiva, y no varias candidaturas que fraccionen la oposición y favorezcan, por lo tanto, al kirchnerismo.
Hasta aquí, los principales candidatos opositores para la pelea por la presidencia son Elisa Carrió, Roberto Lavagna y Ricardo López Murphy. También pretenden anotarse Jorge Sobisch, Ramón Puerta y José Antonio Romero Feris. Macri mantiene una relación tirante con Carrió, fluctuante con Lavagna y cercana con López Murphy.
La revelación que hizo Macri en el Parque Indoamericano, donde realizó una actividad de campaña junto con su candidata a vicejefe, Gabriela Michetti, sorprendió a todos. Incluidos los principales dirigentes de Compromiso para el Cambio (CPC).
De hecho, fuentes de CPC consultadas ayer por LA NACION negaron que hubiera existido un cambio de planes en la campaña o que la incorporación de la agenda nacional en el último segmento del ballottage hubiera resultado un caso estudiado y premeditado. “Le preguntaron y salió del paso con esa respuesta. No hay un cambio de estrategia ni segundas lecturas posibles”, juraron.
Macri considera que, después de los comicios presidenciales, cuando concluya el calendario electoral, quedará establecido un tablero político en el que él quedará como principal figura de la oposición. Obviamente, en este análisis macrista existen dos convencimientos: el primero, que Macri ganará por un amplio margen la ciudad; el segundo, que el kirchnerismo retendrá el gobierno nacional.
El líder de Pro, sin embargo, no parece dispuesto a generar un armado tradicional detrás de su figura. Al menos es lo que expone en privado. Hasta aquí, nunca condujo el “día a día” de sus equipos políticos. Desde su creación, en CPC quien se ocupó de la contención política y del armado fue principalmente Horacio Rodríguez Larreta, vicepresidente del partido.
Liderazgo por gestión
Por eso, difícilmente haya ahora tejidos políticos tendientes a convertirlo en el jefe de la oposición. “El liderazgo nacional se dará de a poco y vendrá por la calidad de la gestión”, repite Macri en los pasillos de su búnker partidario, sobre la calle Alsina. Es un mensaje político claro.
Existe un antecedente que muestra el tipo de construcción política entre Macri y el arco opositor: el presidente de Boca no se convirtió en una alternativa al kirchnerismo después de haberse instalado como una opción nacional en las elecciones legislativas de 2005.
Macri no desarrolló la opción y los líderes opositores tampoco aceptaron tomarlo como una referencia. Hoy, aunque sea con resignación, Carrió, López Murphy y Lavagna no dejan de ver el crecimiento de Macri, aunque sólo López Murphy señala que, de todos, el actual candidato porteño es quien cuenta con una mayor proyección a mediano plazo.
Macri tiene un acuerdo político con López Murphy en la ciudad -Recrear es parte del frente conocido como Pro-, pero ambos se ocuparon de destacar que dicho acercamiento no incluye otros distritos.
Los otros
Con Lavagna, tanto el ex ministro como el jefe de CPC mostraron una relación fluctuante.
Originalmente distantes, en las últimas semanas han evitado cuestionarse. Lavagna, además, reclamó el voto para Macri, pero más por oposición a Filmus que por seducción macrista.
Carrió aparece más lejana. Dijo hace cuatro años públicamente que Macri era “un contrabandista” y ahora adelantó que no lo votará. “Mi voto será en blanco”, confesó.
En este contexto, Macri había elegido no dispersar su energía en discusiones nacionales que espera arduas y complejas. No quería, además, entrar en el juego al que pretendía llevarlo el kirchnerismo.
Pero ayer algo cambió. Tal vez por un impulso, como aseguraron en CPC. O quizá porque Macri ya se siente un elector privilegiado a nivel presidencial.
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Macri imagina una opción opositora para octubre
Página 12
15 de Junio de 2007
El candidato del PRO dijo que va a “colaborar” en el armado después del ballottage. Sin embargo, las reacciones de los otros candidatos no fueron favorables: Lavagna y el ARI lo rechazaron.
A Mauricio Macri le tocó jugar de delantero y se ocupó de dar el puntapié para las conversaciones entre dirigentes de la oposición hacia un armado conjunto en octubre. “Después del 24 vamos a hablar y vamos a colaborar en armar una alternativa”, sostuvo el empresario. En su entorno acotaron que no habrá conversaciones hasta después del ballottage. ¿Y luego? Se verá.
“No se puede trabajar para juntarse sólo para echar a alguien, eso es lo peor de la política”, rechazó el candidato a presidente Roberto Lavagna.
La victoria del macrismo en primera vuelta renovó los ánimos opositores y ya algunos imaginan un efecto similar en el ballottage, que llevaría a un debate sobre las elecciones de octubre. Algunos proponen un frente común contra el “pingüino o la pingüina”.
Más sutil, el líder de Recrear, Ricardo López Murphy, señaló que “no hay tiempo para sentarnos a elaborar un programa común”, por lo que propuso un “pacto de no agresión” entre quienes enfrenten al candidato K. Su principal preocupación es que no ocurra lo que –explicaron– les pasó en la primera vuelta en Capital a Daniel Filmus y Jorge Telerman, que por disputar el mismo electorado quedaron muy lejos de Macri. El Bulldog proyecta una primera vuelta con la mayor cantidad de opciones posibles (incluida la izquierda en sus distintas variantes) y un ballottage con el candidato oficialista atacado por todos los frentes. El fugaz ministro de Economía de De la Rúa indicó que había hablado este tema con “gente cercana” a Carrió.
Sin embargo, la estrategia ya cosechó rechazos en la Coalición Cívica. De viaje, Carrió no hizo declaraciones. Pero la secretaria general del ARI, Elsa “Tata” Quiroz, criticó con dureza esa idea, así como antes habían rechazado una interna abierta. “No nos interesa aliarnos con dirigentes que tienen proyectos diametralmente opuestos al nuestro”, dijo.
Los lavagnistas interpretaron que podría tratarse de una estrategia de Macri para terminar no apoyando a ningún candidato a presidente “porque no consiguieron unirse”. Lavagna ya vetó la posibilidad de un encuentro, con su habitual estilo: “Ya basta del cuento del amontonamiento”, marcó. “Eso significaría que a lo mejor uno tiene que apoyar a alguien que le gustaría volver a tener la convertibilidad, que generó pobreza, hiperdesempleo y demás”, aseguró Lavagna en declaraciones al programa Basta para mí de Radio El Mundo. Por las dudas, aclaró que se refería a López Murphy.
Inmerso en la campaña porteña, Macri no pudo evitar que le preguntaran sobre la posibilidad de que apadrine esa hipotética coalición. En una visita que hizo junto a su vice Gabriela Michetti al Parque Indoamericano de Villa Lugano, el ingeniero (con título) destacó que “aun a aquellos que quieren votar al oficialismo en octubre les gustaría que la Argentina tuviese una alternativa”. “De esa manera, todos sentimos que hay un equilibrio, un plan B, que no estamos dentro del oficialismo o el caos”, insistió el diputado de licencia.
E indicó que PRO intentará propiciar el diálogo, aunque no dijo cómo lo haría. En el entorno de Macri repitieron que no habrá definiciones a nivel nacional hasta después del ballottage. “La principal crítica a la oposición es la falta de diálogo y de tolerancia de Kirchner. Si no tienen la posibilidad de dialogar entre ellos, no podrían hacer esa crítica: Carrió, López Murphy, Lavagna”, enumeró el jefe del bloque de PRO, Federico Pinedo. “Apostamos al diálogo entre la oposición”, indicó.
Macri hizo un llamado al diálogo a fines de 2006, cuando se especulaba con una posible coalición con Lavagna. La convocatoria de Macri, en ese momento, fue abierta a todos los sectores de la oposición: Carrió, Lavagna, al gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, y al posible candidato a gobernador Juan Carlos Blumberg. En ese momento, recibió pocas respuestas y la mayoría fueron negativas. “Lavagna dijo que era el candidato y el programa era el que decía él. En ese momento vimos que no estaban dadas las condiciones”, sintetizó Pinedo.
Los macristas no tienen en claro si esto cambiará si hay un triunfo rutilante el 24. “Macri se va a dedicar a la ciudad, no a la Nación. Pero va a manifestar que es una persona de diálogo. E intentará sugerir que dialogue la gente que sea razonable en la oposición”, concluyó Pinedo.
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Macri se aleja de Blumberg porque no sería ingeniero
Total News
15 de Junio de 2007
Sospechan que no tiene el título universitario que se adjudica
El candidato a jefe de gobierno porteño de Pro, Mauricio Macri, resolvió ayer no apoyar a Juan Carlos Blumberg como candidato a gobernador de Buenos Aires, luego de haberse difundido firmes sospechas de que el referente de la lucha contra la inseguridad no es ingeniero, tal como se hace llamar.
Es posible que Macri no lo admita por ahora. Al menos, hasta después del ballottage del domingo 24, cuando dirima con el candidato del Gobierno, Daniel Filmus, quién administrará la ciudad.
En su entorno revelaron a LA NACION que está indignado con Blumberg. “Con él no he hablado. Primero quisiera escuchar su explicación antes de emitir opinión”, señaló ayer Macri a la prensa. El malestar obedece a que Blumberg, desde hace 48 horas, no dio explicaciones convincentes y se perdió en respuestas vagas.
Cinco dirigentes cercanos a Macri confiaron a LA NACION que el presidente de Boca ya lo descartó como candidato de Pro. “Si es candidato, no será con nuestro apoyo”, dijo uno de ellos.
La decisión es terminante. “Un líder ético, que se propuso terminar con la inseguridad y la corrupción, no puede tener un título de ingeniero «trucho». Es muy decepcionante para Macri y todo su equipo”, confió uno de los asesores más cercanos al líder de Pro.
Hasta hace 48 horas, Macri tenía decidido que Blumberg fuera el candidato a gobernador en las elecciones del 28 de octubre y que compartiera la fórmula con Jorge Macri, su primo.
Como agravante, las fuentes agregaron que Macri intentó que Blumberg diera una explicación pública. Pero ésta no llegó. Los asesores del padre de Axel Blumberg adelantaron que posiblemente hoy el dirigente brinde un descargo de su situación, porque desde hace tres días reposa en su casa, con un estado gripal.
LA NACION intentó comunicarse ayer con Blumberg, pero un allegado suyo se disculpó: “Está enfermo y no puede atender. Mañana se comunicará con ustedes”. Sin embargo, Blumberg había dicho anteayer a LA NACION, cuando surgieron las primeras versiones, lo siguiente: “Tengo un título en el exterior”. No precisó más.
Campaña sucia
El macrismo se enteró del falso título por medio de trascendidos que indicaban que el gobierno de Néstor Kirchner preparaba la difusión de esa denuncia para la última semana de campaña. “Era un carpetazo que continuaría la campaña sucia.” Ayer la sospecha salió publicada en Ambito Financiero .
La Casa Rosada pretendería así equiparar a Blumberg con el jefe de gobierno porteño, Jorge Telerman, a quien el kirchnerismo denunció por exhibir un falso título de licenciado, lo que fue admitido por Telerman y le causó un desgaste en las elecciones del 3 de junio.
Fuentes cercanas a Macri confiaron a LA NACION que la denuncia oficial, obtenida de archivos informativos, sería más amplia y contendría detalles de su pasado empresarial.
Un allegado a Blumberg admitió que no es ingeniero y que sólo tiene una tecnicatura. El dirigente se hacía llamar “ingeniero” hasta en sus tarjetas de presentación.
Consultado por LA NACION, Jorge Macri señaló: “Es un tema privado; no es funcionario público ni accedió a un cargo oficial; tendría que dar una explicación”.
Ayer, un asesor de Macri se reunió de urgencia con Blumberg y éste le dijo que había estudiado “en un curso en Alemania”. Pero cuando se le preguntó si era ingeniero, respondió: “Algo parecido”.
“Macri no saldrá a bancar a un candidato «trucho», que no puede explicar su título de ingeniero. Era una operación del Gobierno para perjudicarnos, pero Blumberg es indefendible”, señaló un ladero de Macri.
Por Mariano Obarrio
De la Redacción de LA NACION