Murillo: “El kirchnerismo trajo al electorado de clase media, tradicionalmente no peronista, hacia el PJ”

Maria Victoria Murillo tiene un doctorado en Ciencia Política de la Universidad de Harvard. Actualmente es profesora asociada de Ciencia Política del Institute for Social and Economic Reserch and Policy (ISERP) de la Universidad de Columbia, en Nueva Cork, habiendo se desempeñado antes como profesora asociada en la Universidad de Yale. Entre otras publicaciones, Murillo es autora de Labor Unions, Partisan Coalitions, and Market Reforms in Latin America (Cambridge University Press, 2001) y coautora, junto a Steven Levitsky, de Argentine Democracy: the Politics of Institutional Weakness (Pennsylvania State University Press, 2005), además de numerosos artículos sobre sindicatos y privatización en América Latina y Argentina.
1. La etapa democrática iniciada en la Argentina luego de la caída de la última dictadura militar lleva ya 25 años. ¿Cómo interpreta las próximas elecciones presidenciales a la luz de este proceso? ¿Tienen estas elecciones un significado especial?
Son una instancia más en el proceso de consolidación democrática que ha sobrevivido incluso la crisis del 2001-02. Al igual que la última elección presidencial, da cuenta de la debilidad de los partidos no peronistas para construir opciones nacionales, pese a su capacidad de controlar provincias e intendencias.
2. El peronismo ha demostrado una notable capacidad de supervivencia. Al cabo de más de 60 años, continúa ejerciendo una influencia decisiva en la política argentina. Como interpreta este fenómeno? ¿Cuáles han sido, —a su juicio—las claves de la permanencia del peronismo en la sociedad y la política argentina?
Por un lado, la flexibilidad ideológica y organizativa del PJ le ayuda a adaptarse a los cambios de circunstancias y mantener sus lazos con sectores populares pese a dramáticos cambios de política publica -en función de construcciones culturales, distribución de beneficios y redes de pertenencia y resolución de problemas. Por otro lado, la falta de alternativas para las opciones no-peronistas ayuda a su consolidación a través de la coordinación de liderazgos individuales con ambición de poder.
3. La corriente peronista conocida como kirchnerista ha monopolizado en los últimos años las preferencias electorales de los argentinos. ¿Como interpreta este fenómeno? ¿Cuales han sido, a su juicio, los aportes –positivos y negativos– del kirchnerismo, tanto al interior del peronismo como hacia fuera, en la sociedad y la política argentina en general?
El kirchnerismo trajo al electorado de clase media, tradicionalmente no peronista, hacia el PJ. Eso ayuda a consolidar al PJ al traerle votos que tradicionalmente iban hacia otras opciones mientras que mantiene los votantes tradicionales del peronismo. Lo hace a partir de ciertas políticas como la defensa de los derechos humanos, la reforma de la corte suprema, una política de precios de servicios públicos que subsidia a la clase media, la política de seguridad social, así como una política económica que aumenta su poder de compra.
4. ¿Cómo interpreta la transformación del peronismo de su vertiente o versión menemista a su vertiente o versión kirchnerista? ¿Cuál ha sido –a su juicio– la clave del éxito del kirchnerismo?
El uso del poder y especialmente los recursos públicos desde la llegada a la presidencia, junto con el apoyo de la opinión publica logrado en función de la situación económica, igual que en el caso de Menem, fue clave para consolidar el liderazgo de Kirchner en el Peronismo.
5. A pesar de tener las encuestas a su favor, el presidente Kirchner acaba de renunciar a la posibilidad de buscar su reelección, designando como sucesora a su esposa. ¿Qué representa esta decisión según su opinión?
Representa la opción por consolidar su poder en el PJ y evitar tener un lame-duck de presidente en una coyuntura internacional donde su esposa puede ganar la elección (no se sabe en cuatro años). En cuatro años cualquiera de ambos puede presentarse y no hay espacio para un liderazgo alternativo en el PJ, un problema eterno del peronismo y la contracara de su falta de estructura institucional y su gran flexibilidad.
6. ¿Cuáles cree serán los principales desafíos de la administración que asuma en el 2008?
La inflación parece ser el principal problema (especialmente dado la falta de información oficial sobre sus niveles), la crisis energética (tanto en sus efectos en producción como en la redistribución que ocurre con el actual sistema de precios que afecta a empresas y sectores más humildes), y el tema de la corrupción si la situación económica se vuelve más inestable.